Entrenamiento Militar 101: Derechos humanos y derecho internacional humanitario
El gobierno estadounidense entrena cada año a unos 100.000 policías y soldados extranjeros provenientes de más de 150 países en aproximadamente 275 escuelas e instalaciones militares que ofrecen más de 4.100 cursos. Una de las supuestas ventajas de esta formación es que inculca el respeto por los derechos humanos y las instituciones democráticas en el personal de seguridad extranjera. Sin embargo, la gran mayoría de los cursos y programas de entrenamiento en EE.UU. no incluyen información específica sobre derechos humanos ni sobre las obligaciones establecidas por el derecho humanitario que los soldados deben acatar.
Es de vital importancia que las fuerzas armadas estadounidenses incorporen los conceptos de derechos humanos y derecho humanitario en todos los cursos de entrenamiento militar y policial para extranjeros. Esta instrucción debe ser obligatoria para todos los estudiantes estadounidenses y extranjeros que asistan a los cursos y debe ser reforzada a través de ejercicios operacionales.
El gobierno estadounidense debe mejorar la supervisión, la transparencia y la responsabilidad en el entrenamiento proporcionado por EE.UU. a las fuerzas extranjeras.
Tomando como base las conclusiones del informe Unmatched Power, Unmet Principles: The Human Rights Dimensions of US Training of Foreign Military and Police Forces (Poder Insuperable, Principios Desobedecidos: Dimensiones de Derechos Humanos en el Entrenamiento de Fuerzas Militares y Policiales Extranjeras por Parte de EE.UU.), Amnistía Internacional USA recomienda al gobierno estadounidense:
- Aumentar la transparencia y la rendición de cuentas con respecto al entrenamiento proporcionado a las fuerzas militares extranjeras.
La investigación realizada por AIUSA sugiere que, en algunos casos, se puede suponer de forma razonable que la formación que se ofrece a las fuerzas extranjeras puede contribuir a la violación de los derechos humanos. En los casos específicos citados en este informe, la información se dio a conocer principalmente como resultado de campañas concertadas desarrolladas por organizaciones no gubernamentales. La transparencia y la responsabilidad ante los organismos públicos y el Congreso de EE.UU. no deben quedar librados al azar. - Reforzar la investigación de antecedentes de los estudiantes.
La Ley Leahy, que requiere la investigación de antecedentes de quienes reciben entrenamiento militar, se ha expandido desde su sanción en 1996 para abarcar a la mayoría de los cursos de entrenamiento militar y policial financiados por el gobierno estadounidense. A pesar de que los Departamentos de Estado y de Defensa han realizado avances considerables en la implementación de esta ley, todavía quedan algunas áreas que deben mejorarse. - Introducir la educación de derechos humanos y derecho humanitario en todos los cursos de entrenamiento militar para extranjeros.
- El entrenamiento militar de EE.UU. debe integrar los conceptos de derechos humanos y de derecho humanitario en todos los cursos de entrenamiento realizados en las instituciones militares con base en EE.UU. que incluyan personal militar, de seguridad y policial extranjero. La introducción de estos conceptos debe ser obligatoria para todos los estudiantes estadounidenses y extranjeros que asistan a los cursos y debe ser reforzada a través de ejercicios de entrenamiento operacional. Actualmente, para la gran mayoría de los estudiantes militares extranjeros no se requiere la introducción de estos conceptos. El programa principal de derechos humanos de la escuela WHINSEC-SOA así como el Programa de Entrenamiento y Asistencia de Investigación Penal (Investigative Criminal Investigative Training and Assistance Program - ICITAP), elaborado en asociación con el John Jay College, podría servir de modelo para unas 275 instituciones estadounidenses que ofrecen entrenamiento a militares y a oficiales policiales extranjeros.
- Los Departamentos de Estado y de Defensa de EE.UU. deben evaluar los cursos de Educación y Entrenamiento Militar Internacional Expandido (Expanded International Military Education and Training - E-IMET) y promover y alentar el desarrollo de cursos E-IMET más especializados e intensivos con un enfoque adicional explícito sobre los conceptos de derechos humanos y derecho humanitario internacional. Los líderes de los Departamentos de Estado y de Defensa deben garantizar que la ayuda militar de EE.UU. asignada a los cursos E-IMET sea respaldada y no minimizada por el entrenamiento de servicios armados de EE.UU. a militares extranjeros, para garantizar el logro de los objetivos y el valor del programa E-IMET.
- Supervisar más estrictamente el entrenamiento militar ofrecido por EE.UU. a las fuerzas militares extranjeras.
- El Departamento de Estado de EE.UU. debe desarrollar un sistema mejor coordinado para ofrecer entrenamiento militar, de seguridad y policial a los gobiernos extranjeros. En especial, el Departamento de Estado de EE.UU. debe tomar decisiones informadas sobre cuál es el tipo de entrenamiento apropiado para cada nación receptora, teniendo en cuenta el contexto político, militar y policial de la nación receptora, así como su situación en lo que respecta a los derechos humanos, particularmente si existe un conflicto armado activo, y teniendo en cuenta las leyes y la política exterior de EE.UU.
- El Departamento de Estado de EE.UU. también debe supervisar y guiar el uso de Fuerzas de Operaciones Especiales (SOF) para el entrenamiento de fuerzas extranjeras, sobre todo en el caso del entrenamiento de fuerzas regulares (convencionales). Dada la naturaleza de las misiones de las SOF, es particularmente importante que este entrenamiento esté alineado con la política exterior y la ley de EE.UU., así como con el contexto político-militar y de derechos humanos de la nación receptora.
- El gobierno de EE.UU. debe efectuar un seguimiento del desempeño de los graduados de sus cursos de entrenamiento militar y evaluar su cumplimiento de las normas de derechos humanos y derecho humanitario.
- Investigar y suspender la Escuela de las Américas/WHINSEC e introducir sólidas protecciones de los derechos humanos en todas las escuelas de entrenamiento militar, de seguridad y policial de EE.UU
Los cambios realizados en la institución y sus planes de estudio no absuelven al gobierno de EE.UU. de la responsabilidad de identificar y enjuiciar a los responsables de violaciones de los derechos humanos perpetradas por la Escuela de las Américas (SOA), incluyendo al personal estadounidense retirado y actual responsable de la elaboración, aprobación y uso de manuales que propugnaban el uso de tácticas ilegales como la tortura. El gobierno de EE.UU. debe tomar medidas de forma inmediata para organizar una comisión independiente que investigue las actividades pasadas de la Escuela de las Américas así como a sus graduados y en particular, el uso de estos manuales en el entrenamiento de la Escuela de las Américas y el impacto de dicho entrenamiento. Mientras se encuentre pendiente la publicación de los informes elaborados por la comisión independiente de investigación, debe suspenderse el entrenamiento en la escuela WHINSEC-SOA. La comisión independiente de investigación debe recomendar indemnizaciones adecuadas por cualquier tipo de violación de los derechos humanos para la cual hayan contribuido los cursos de entrenamiento de la Escuela de las Américas, incluyendo procesos penales, indemnización a las víctimas y sus familiares así como una disculpa pública. Para ayudar a evitar futuros abusos, el Congreso de EE.UU. debe adoptar una legislación que obligue a la Secretaría de Defensa a revisar y certificar que todos los cursos de entrenamiento militar, de seguridad y policial de EE.UU., así como los manuales de entrenamiento correspondientes, estén de acuerdo con las obligaciones de EE.UU. de conformidad con los derechos humanos y el derecho humanitario internacional.
Ésta es una lista abreviada. Para obtener una lista completa de las Áreas de Prioridad de Acción, consulte el informe de Amnistía Internacional de EE.UU. Unmatched Power, Unmet Principles: The Human Rights Dimensions of US Training of Foreign Military and Police Forces (Poder Insuperable, Principios Desobedecidos: Dimensiones de Derechos Humanos en el Entrenamiento de Fuerzas Militares y Policiales Extranjeras por Parte de EE.UU.) (Nueva York: Publicaciones de Amnistía Internacional de EE.UU., 2002).
Fuentes:
Amnistía Internacional de EE.UU., Unmatched Power, Unmet Principles: The Human Rights Dimensions of US Training of Foreign Military and Police Forces (Poder Insuperable, Principios Desobedecidos: Dimensiones de Derechos Humanos en el Entrenamiento de Fuerzas Militares y Policiales Extranjeras por Parte de EE.UU.) (Nueva York: Publicaciones de Amnistía Internacional de EE.UU., 2002).
Dana Priest, U.S. Instructed Latins on Executions, Torture: Manuals Used 1981 -92 Pentagon Reveals (EE.UU. instruye a latinoamericanos para el uso de ejecuciones y torturas: Revelaciones del Pentágono acerca de los manuales utilizados de 1981 a 1992), The Washington Post, 21 de septiembre de 1996, p. A1.
Army Denies Use of Improper Training Manuals (El Ejército desmiente el uso de manuales inadecuados de entrenamiento militar), Columbus Ledger-Enquirer, 6 de julio de 1996.
Lisa Haugaard, Declassified Army and CIA Manuals Used in Latin America: An Analysis of Their Content (Manuales antiguamente confidenciales del Ejército y de la CIA utilizados en América Latina: Análisis de su contenido), (Washington, DC: Latin America Working Group, febrero de 1997). Disponible en: http://www.lawg.org
