Mohammed C.
Mohammed C., ciudadano de Chad nacido en Arabia Saudita, lleva tres años y medio bajo custodia militar estadounidense indefinida sin acusación formal o juicio, la mayor parte de la cual transcurrió en la base naval de los EE.UU. de la Bahía de Guantánamo, Cuba. Se cree que tenía 14 años cuando fue detenido en octubre del 2001 en Pakistán, y acababa de cumplir 15 cuando fue entregado a las autoridades estadounidenses al mes siguiente. Fue llevado a Afganistán antes de ser trasladado a Guantánamo en enero de 2002. Durante más de un año ha permanecido en el Campo V (cinco) de Guantánamo, donde las condiciones son especialmente duras. Permanece recluido en régimen de aislamiento en una celda de cemento hasta 24 horas por día. Amnistía Internacional cree que estas condiciones de detención constituyen tortura u otro trato cruel, inhumano o degradante, que viola el derecho internacional y considera que él y los demás detenidos de Guantánamo se encuentran detenidos de manera ilegal.
Se cree que Mohammed fue detenido en Karachi hacia el 21 de octubre de 2001. Fue trasladado a una prisión, donde al parecer lo colgaron por las muñecas y lo desnudaron salvo por la ropa interior. Declaró que lo mantenían en esta posición entre 10 y 16 horas por día. Si se movía, lo golpeaban. Esto continuó durante tres semanas. Al parecer, durante todo ese tiempo estuvo con los ojos vendados, salvo entre tres a cinco minutos por día para que pudiera comer. Lo llevaron a Peshawar por 10 días y luego fue transferido a la custodia estadounidense a fines de noviembre de 2001.
Bajo la custodia de los EE.UU., según ha manifestado, lo vistieron con un mameluco azul, lo encapucharon, lo encadenaron, lo golpearon, lo amenazaron de muerte y lo metieron en un helicóptero. Mohammed afirma que fue entonces cuando, por primara vez en su vida, escuchó la palabra "nigger" (término despectivo para referirse a los negros), como lo llamaban los soldados estadounidenses repetidamente. Lo llevaron por vía aérea a la base estadounidense de Kandahar, donde, según ha denunciado, lo agredieron físicamente al llegar y lo mantuvieron desnudo durante la primera semana. Ha declarado que lo golpearon, lo empaparon con agua helada y, en una ocasión, un guardia le agarró el pene y amenazó con cortárselo con las tijeras que blandía.
A principios de enero de 2002, trasladaron a Mohammed a la bahía de Guantánamo. Durante el vuelo estuvo sedado, encadenado, encapuchado y amordazado. También afirma que a su llegada lo golpearon. Durante el proceso interrogatorio que siguió, lo tuvieron colgado por las muñecas durante períodos de hasta ocho horas, lo golpearon, le impidieron dormir, lo sometieron a luces estroboscópicas y a un frío extremo provocado por acondicionadores de aire y le dirigieron insultos racistas. También afirma que se utilizaban perros para intimidar a los detenidos y que lo sacaron brutalmente de su celda, mientras lo rociaban con un pulverizador de pimienta y lo agredían físicamente. Durante un interrogatorio en el 2003, cuando Mohammed tenía 16 años, al parecer el interrogador le quemó el brazo con un cigarrillo. El adolescente asegura que todavía tiene cicatrices que provienen de aquel incidente.
En mayo del 2004, Mohammed fue trasladado al Campo V, un bloque penitenciario recién inaugurado para unos 80 detenidos que, al parecer, sigue el modelo de las prisiones de "súper máxima" seguridad del territorio continental estadounidense. Las condiciones de ésta última, según la denuncia del Comité de la ONU contra la Tortura, son "excesivamente duras". Mohammed permanece hasta 24 horas por día recluido en régimen de aislamiento en una celda de cemento de aproximadamente cuatro metros por dos. Se supone que sale tres veces a la semana durante una hora, para darse una ducha y hacer ejercicio. Sin embargo, lo cierto es que por lo general esto sucede una vez por semana. Las luces están encendidas las 24 horas y Mohammed se queja de que le duelen los ojos. Hay ventiladores enormes que hacen un ruido constante, por lo que es imposible comunicarse de una celda a otra.
En su primer día en el Campo V, Mohammed declaró: "El interrogador me explicó por qué estaba en el Campo V: ‘Hemos construido este campo para personas que van a estar aquí para siempre. No pienses que vas a volver a casa. Vas a estar toda tu vida aquí. A lo mejor algún día mi hijo venga a verte cuando seas viejo. No te preocupes, vamos a mantenerte con vida para que sufras más. Si no me crees, mira estos muros'. Y golpeaba el muro de cemento para demostrar lo sólido que era".
Información complementaria: Las detenciones comenzaron en la bahía de Guantánamo el 11 de enero de 2002. En esta base han estado detenidas más de 750 personas, de las cuales unas 520, de unas 35 nacionalidades, permanecen todavía allí. Ninguno de los detenidos en Guantánamo ha conseguido que un tribunal revise la legalidad de su detención, un año después de que la Corte Suprema de los Estados Unidos resolvió que las cortes estadounidenses tienen jurisdicción para examinar los recursos de amparo presentados ante ellos. Amnistía Internacional cree que todas las personas que se encuentran recluidas en la actualidad en Guantánamo están detenidas de forma arbitraria e ilegal.
Al menos cuatro y posiblemente hasta nueve de los detenidos en la actualidad en Guantánamo eran menores de 18 años cuando fueron detenidos. Cinco detenidos que, según los informes, eran menores de 18 en el momento de su detención, fueron puestos en libertad. Algunos no tenían más que 13 años cuando los detuvieron.
