Viernes, 2 de mayo de 2003
Zimbabwe
Amnistía Internacional denuncia la aplicación
por parte del gobierno de Zimbawe de leyes represivas para hostigar,
arrestar y torturar a sus ciudadanos
(Nueva York) - El gobierno de Zimbawe está utilizando
disposiciones de la legislación nacional para acallar a la
oposición, perpetrar violaciones contra los derechos humanos
y colocar en jaque los derechos básicos de los habitantes de
ese país, afirma Amnistía Internacional en un informe
publicado el 3 de mayo con motivo del Día Mundial de la Libertad
de Prensa.
"Las autoridades de Zimbawe, especialmente la policía,
hacen abuso de esta legislación represiva para hostigar,
arrestar y torturar sistemáticamente a quienes apoyan a la
oposición política y para perpetrar violaciones contra
los derechos humanos", afirma el Dr. William F. Schulz, Director
Ejecutivo de Amnistía Internacional de EE.UU. (AIUSA). "Las
autoridades de Zimbawe deben poner fin inmediatamente a todo tipo
de intimidación, arresto arbitrario y tortura de opositores
políticos, miembros de los medios independientes y activistas
de los derechos humanos".
El informe, Zimbabwe: Rights under siege (Zimbawe: Derechos en
jaque), analiza de qué manera el gobierno ha promulgado leyes
que después ha utilizado de forma selectiva como vehículo
para cometer innumerables violaciones contra los derechos humanos,
negando de esta manera a sus opositores y críticos el derecho
a la libertad de expresión, de asociación y reunión.
Sólo en 2002, unos 44 miembros de los medios de comunicación
fueron arrestados y cinco fueron agredidos físicamente; se
denunciaron por lo menos 1.046 casos de tortura y 58 muertes con
motivos políticos.
Las disposiciones de la Ley de Orden Público y Seguridad
(POSA, por sus siglas en inglés), la Ley de Acceso a la Información
y Protección de la Privacidad (AIPPA) y la Ley de Organizaciones
Voluntarias Privadas (PVO) son ejemplos de leyes recientemente promulgadas
que infringen las normas de derechos humanos internacionales. El
gobierno de Zimbawe ha ratificado el Pacto Internacional sobre Derechos
Civiles y Políticos (PIDCP) y la Carta Africana de Derechos
Humanos y de los Pueblos (CADHP), que protegen los derechos de libertad
de expresión, asociación y reunión.
El informe presenta numerosos casos recientes de abuso de la legislación
por parte de las autoridades:
· El arresto en enero de 2003 de cinco miembros del Movimiento
por el Cambio Democrático (MDC), acusados de infringir la
Sección 5 de la Ley POSA. Según se denuncia, los cinco
fueron torturados mientras se encontraban bajo custodia policial
y los exámenes médicos revelaron que dos de los hombres
habían recibido electrochoques en los genitales, la boca
y los pies y habían sido forzados a ingerir orina. Los cargos
en contra de los cinco hombres fueron posteriormente desestimados
por falta de pruebas.
· La huelga nacional del 23 al 25 de abril de 2003, organizada
por el Congreso de Sindicatos de Zimbawe (ZCTU) para protestar por
el aumento en los precios del combustible. Se informó que
la policía había detenido a por lo menos 20 directivos
y miembros del ZCTU en Bulawayo, Gweru, Kwekwe y Chiredzi por su
participación en la organización de esta huelga.
· La detención de 15 mujeres el 8 de marzo de 2003,
el Día Internacional de la Mujer. La policía de Bulawayo
detuvo a 15 mujeres y se informó que golpeó a varias
otras que participaban en una marcha pacífica. Entre las
detenidas había tres parlamentarias del MDC y la esposa del
vicepresidente de este partido político.
Amnistía Internacional hace un llamamiento a las autoridades
de Zimbawe para que eliminen o reformen inmediatamente toda legislación
que viole los derechos a la libertad de expresión, asociación
y reunión y que la legislación siga los preceptos
del PIDCP, de la Carta Africana y de las demás normas internacionales
de derechos humanos. Las autoridades también deben dejar
de recurrir al uso de la fuerza policial por motivos políticos
y asegurarse de que los oficiales de policía acaten las normas
esenciales de profesionalismo y respeto de los derechos humanos.
La organización de defensa de los derechos humanos también
instó a la comunidad internacional a ampliar su compromiso.
"Debido al aumento de la represión por parte del Estado
de los derechos humanos fundamentales, la comunidad internacional,
especialmente los gobiernos de África del Sur, deben redoblar
sus esfuerzos para demostrar que los actos de intimidación,
los arrestos arbitrarios y la tortura de los opositores al gobierno
son inaceptables", afirmó Adotei Akwei, Director de
Defensa y Promoción de África de AIUSA.
Fuente: Amnesty International, 600 Pennsylvania Avenue
SE, Washington, D.C. 20003
Contacto: Wende Gozan
al 212/633-4247 o Adotei Akwei al 202/544-0200 x234
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