Miércoles, 24 de septiembre de 2003
Yemen
En Yemen, la guerra contra el terrorismo se libra
haciendo uso de tortura, deportaciones forzadas y detenciones en régimen
de incomunicación
Amnistía Internacional denuncia que la cooperación
entre Yemen y Estados Unidos sacrifica los derechos humanos
(Washington, DC) - Amnistía Internacional
denunció en el día de la fecha que las autoridades yemeníes
han estado violando la ley y las normas internacionales de derechos
humanos en su lucha contra el terrorismo. En un nuevo informe, Yemen:
The Rule of Law Sidelined in the Name of Security (Yemen: Se ignora
la ley en nombre de la seguridad), la organización detalla
diversos patrones de violaciones de derechos humanos asociados con
el aumento de la cooperación en materia de seguridad entre
Yemen y EE.UU. a partir de los atentados del 11 de septiembre.
"Las autoridades yemeníes están contraponiendo
deliberadamente la seguridad nacional y los derechos humanos, aplicando
una política de tortura, arrestos arbitrarios, detenciones
en régimen de incomunicación y deportaciones forzadas
de ciudadanos extranjeros", sostiene William F. Schulz, Director
Ejecutivo de Amnistía Internacional de EE.UU. (AIUSA). "Algunas
de estas tácticas se encuentran sostenidas por la estrecha
connivencia existente con el gobierno estadounidense, con el entrenamiento
de las fuerzas de seguridad yemeníes y en la cuestión
de las detenciones".
Según el informe, las autoridades estatales realizaron arrestos
masivos después del 11 de septiembre de 2001, tanto de yemeníes
como de ciudadanos extranjeros, incluyendo mujeres embarazadas y
ancianas, así como también niños de hasta doce
años de edad. Los detenidos han estado sometidos a prolongadas
detenciones en régimen de incomunicación, durante
las cuales, según se informa, han sido torturados o maltratados
antes de ser liberados sin que se presenten cargos en su contra
ni se los envíe a juicio. Muchos otros permanecen detenidos
sin fecha de liberación establecida.
Los sospechosos detenidos en relación con el atentado de
octubre de 2000 contra el navío USS Cole, posteriormente
interrogados por agentes del FBI, han estado detenidos por más
de dos años sin que se presenten cargos formales en su contra
y sin poder consultar un abogado. Ministros del gobierno han informado
a Amnistía Internacional que funcionarios estadounidenses
han bloqueado los esfuerzos de Yemen para llevar a los detenidos
a juicio. "Mientras las autoridades siguen en desacuerdo sobre
el juicio de los sospechosos del USS Cole, el caso sigue siendo
un ejemplo clásico de un sistema de justicia fraudulento
que le niega a los detenidos el derecho a la asistencia legal y
el acceso a la justicia", advirtió Karen Hanrahan, Directora
de Defensa y Promoción de AIUSA para Medio Oriente y África
del Norte.
Las medidas de seguridad tomadas por Yemen también incluyen
la deportación masiva de extranjeros a los que se les niega
el acceso al asesoramiento legal para luchar contra su deportación.
Muchos de estos detenidos están siendo deportados a países
como Argelia, Egipto, Libia, Pakistán, Sudán, Arabia
Saudita, Indonesia y Somalia, donde corren el riesgo de sufrir torturas
o de ser ejecutados. El informe menciona el caso de Fahd 'Abdullah
Hassim al-Malki, entregado por la fuerza al gobierno de Qatar, que
solicitaba su extradición en relación con el intento
fallido de golpe de estado de 1996. Según se informa, fue
torturado y sentenciado a muerte tras un juicio groseramente injusto.
Entre sus recomendaciones, Amnistía Internacional ha hecho
un llamamiento para que se investigue la muerte de seis hombres
sospechados de ser miembros de Al-Qaeda el 3 de noviembre de 2002,
ocasionada por un avión Predator teleguiado controlado por
la CIA. La organización sostiene que si no se hizo ningún
esfuerzo para arrestar a estos hombres, y si no representaban una
amenaza inmediata en ese momento, entonces su muerte sería
una ejecución extrajudicial y como tal constituiría
una flagrante violación de las normas internacionales de
derechos humanos.
"Amnistía Internacional considera que, en una época
en que reina la preocupación con respecto a la seguridad,
los derechos humanos necesitan ser protegidos aún más,
no menos", sostiene Schulz. "Es hora de que EE.UU. use
su poder para asegurarse de que la justicia y el imperio de la ley
prevalezcan en los esfuerzos de cooperación en materia de
seguridad con Yemen".
Para obtener una copia del informe "Yemen: The Rule
of Law Sidelined in the Name of Security" (Yemen: Se ignora
la ley en nombre de la seguridad), póngase en contacto con
Reah Johnson llamando al 202 544-0200 x 302 o por correo electrónico
enviando un mensaje a rjohnson@aiusa.org.
Fuente: Amnesty International, 600 Pennsylvania Avenue
SE, Washington, D.C. 20003
Contacto: Reah Johnson
al 202-544-0200 x 302
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