Martes, 15 de abril de 2003
Vietnam
La Pascua es época de celebración
religiosa, pero no para un sacerdote vietnamita detenido
(Washington D.C.) - El Padre Thadeus Nguyen Van Ly, un sacerdote
Católico Apostólico Romano, ha sido detenido injustamente
en varias ocasiones en Vietnam por su defensa de la libertad de culto
y de expresión. Amnistía Internacional realiza una campaña
para lograr que se lo exima de forma inmediata e incondicional de
la pena de 15 años que está cumpliendo en la actualidad.
La sección estadounidense de la organización está
trabajando junto con miembros del Congreso a fin de obtener respaldo
de ambos partidos para una carta dirigida a los colegas políticos,
en la que se hace un llamamiento para la liberación del Padre
Ly. En vísperas de Pascua de Resurrección, los activistas
de Amnistía Internacional de EE.UU. (AIUSA) están trabajando
intensamente para que el Padre Ly sea liberado.
Los activistas de AIUSA, incluyendo aquellos que pertenecen a la
Red de Acción Gubernamental y al proyecto de Caso de Enfoque
Especial, se están movilizando para instar a los representantes
del Congreso a que firmen la carta a los colegas, que le será
enviada al Primer Ministro Phan Van Khai a través del embajador
vietnamita ante EE.UU. .
El Padre Ly fue encarcelado injustamente por criticar en público
la política de su gobierno sobre derechos humanos y libertad
de culto. El Dr. William F. Schulz, Director Ejecutivo de AIUSA
y ex-presidente de la Asociación Universalista Unitaria de
Congregaciones, describió la situación del Padre Ly
como: "Un caso deliberado de opresión religiosa que
es inexcusable e injusta. El Padre Ly fue detenido por expresar
sus creencias religiosas, y ningún gobierno tiene autoridad
para privar a sus ciudadanos de estos derechos esenciales".
La creciente preocupación de Amnistía Internacional
se ve reflejada en el informe más reciente de la organización
sobre Vietnam, publicado el 10 de abril, que se refiere al juicio
por espionaje contra los sobrinos y la sobrina del Padre Ly. Los
cargos, que pueden llevar a que a los acusados se les imponga la
pena capital, forman parte de un "intento vengativo para castigar
aún más a esta familia por suministrar información
al mundo exterior acerca de su tío, que permanece detenido",
denunció la organización.
Hay aproximadamente ocho millones de Católicos Apostólicos
Romanos en Vietnam. Todas las organizaciones religiosas deben contar
con la aprobación del estado y deben estar afiliadas al Frente
por la Patria del Partido Comunista. Los grupos religiosos que no
están afiliados son víctimas de presiones, que van
desde el hostigamiento hasta la prisión. El Padre Ly ha sido
encarcelado debido a sus acciones y creencias religiosas puestas
de manifiesto durante los últimos 25 años. En febrero
de 2001, el Padre Ly brindó testimonio ante la Comisión
para la Libertad Religiosa Internacional de EE.UU., declarando que:
"En el área de la religión, el control del gobierno
comunista ha privado a todas las iglesias de su independencia y
libertad".
El Padre Ly ha sufrido tres arrestos, ha estado detenido durante
diez años y ha sido duramente criticado por los medios de
comunicación. Su primer arresto se produjo en 1977, por haber
distribuido copias de la carta de un Obispo en la que se criticaban
las detenciones de monjes budistas y la intolerancia religiosa en
Vietnam. El segundo arresto se produjo en 1982, cuando lideró
una peregrinación hacia un sitio de veneración para
los católicos vietnamitas. Su arresto más reciente
se produjo el 17 de mayo de 2001, cuando miembros de la policía
local lo arrestaron mientras celebraba misa. AIUSA busca obtener
su liberación incondicional y lo considera un "prisionero
de conciencia", es decir, alguien que ha sido detenido única
y exclusivamente por expresar sus creencias de forma pacífica.
El Padre Ly se ha enfrentado a enormes obstáculos y se lo
ha privado de sus derechos fundamentales, en violación de
las normas internacionales, incluyendo el Artículo 18 de
la Declaración Universal de Derechos Humanos, que establece
que: "Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento,
de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad
de cambiar de religión o de creencia".
El caso del Padre Ly, al igual que muchos otros por los que AIUSA
ha luchado, dependen de la participación activa de los activistas.
Michael O'Reilly, Director del Programa de Trabajo para Casos Especiales
de AIUSA, afirma que "Se debe hacer hincapié en la importancia
de la presión generada por los activistas de Amnistía
Internacional. Nuestros activistas no descansarán hasta que
el Padre Ly sea liberado". En la actualidad, hay más
de 30 grupos de activistas de AIUSA que participan en el caso del
Padre Ly. En los grupos de los condados de Arlington y Fairfax en
Virginia, por ejemplo, los grupos han estado enviando cartas durante
30 días al gobierno vietnamita. Cada día, un miembro
del grupo redacta una carta personal.
El Programa de Trabajo para Casos Especiales de AIUSA ha tenido
éxito en muchos casos, incluyendo los de los ex-prisioneros
de conciencia Taye Wolde-Semayat, de Etiopía, y el General
José Francisco Gallardo Rodríguez, de México.
El Dr. Taye, líder de la Asociación de Maestros Etíopes,
fue encarcelado por oponerse a las políticas gubernamentales,
ya que consideraba que podían dañar el sistema educativo
del país. El General Gallardo fue encarcelado en 1993 por
criticar las violaciones a los derechos humanos perpetradas por
las fuerzas armadas mexicanas. Amnistía Internacional declaró
que ambos eran prisioneros de conciencia y los activistas de todo
el mundo se unieron para exigir su liberación incondicional.
El trabajo persistente de los activistas de Amnistía Internacional
de todo el mundo permitió que el General Gallardo fuera liberado
en febrero de 2002. En mayo de 2002, luego de una acción
del Congreso dirigida a los colegas políticos iniciada por
Amnistía Internacional y auspiciada por el Rep. Mark Kirk
(Representante de Illinois), el Dr. Taye fue liberado. En vísperas
de las celebraciones religiosas, AIUSA alienta a los ciudadanos
que estén interesados a que participen en los esfuerzos tendientes
a lograr que el Padre Ly sea liberado.
Para más información sobre el caso del Padre Ly,
visite: www.amnestyusa.org/prisoners_of_conscience/
Fuente: Amnesty International, 600 Pennsylvania Avenue
SE, Washington, D.C. 20003
Contacto: Jihane Ayed
o Gwen Fitzgerald al 202-544-0200 x 302
|