Martes , 9 de septiembre de 2003
República Democrática del Congo
Amnistía Internacional califica al reclutamiento de niños
soldados como crimen de guerra, y denuncia la ineficacia de los esfuerzos
de desmovilización en la RDC
La conscripción de menores sigue ocurriendo, a pesar de
las promesas en contrario de los grupos armados, según advierte
la organización
(Nueva York) - En un nuevo informe dado a conocer en el día
de la fecha, Amnistía Internacional (AI) criticó la
desmovilización de niños soldados en el este del Congo,
calificándola de tímida e ineficaz, y denunció
que entre ciertos grupos rebeldes las promesas de desmovilización
son una mera treta de relaciones públicas, que a menudo acaba
con el nuevo reclutamiento de niños recientemente desmovilizados.
Basado en entrevistas con ex-niños soldados, el informe,
Democratic Republic of Congo: Children at War (República
Democrática del Congo: Niños en guerra) documenta
la tragedia de miles de niños soldados en la región
de los Grandes Lagos.
"El reclutamiento de menores de 18 años y su uso en
un conflicto armado no sólo es abominable, sino que constituye
un crimen de guerra", declaró el Dr. William F. Schulz,
Director Ejecutivo de Amnistía Internacional de EE.UU. (AIUSA).
"Mientras no se dejen de lado los falsos esfuerzos de desmovilización
pergeñados para engañar a la comunidad internacional,
el bienestar, y, de hecho, las propias vidas de esos niños
seguirán corriendo serio peligro. Los líderes rebeldes
armados responsables de estas acciones deberán ser juzgados
por sus crímenes".
El informe describe la discrepancia entre los compromisos públicos
y las acciones desarrolladas en la realidad por parte de diversos
gobiernos y grupos armados para evitar que los niños sean
usados como combatientes, así como también para desmovilizar
a los niños que ya han sido víctimas del reclutamiento.
Las iniciativas de desmovilización a menudo ignoran el papel
fundamental que juegan las familias y las comunidades locales en
la reintegración exitosa del niño a la vida civil.
En el Congo Oriental, el nuevo reclutamiento potencial de ex-niños
soldados sigue siendo uno de los principales problemas para los
esfuerzos de desmovilización.
Los niños entrevistados por Amnistía Internacional
después de haber escapado o de haber sido desmovilizados
cuentan historias espeluznantes de cómo los conflictos armados
en la RDC los han afectado física y psicológicamente.
Kalami, de 15 años, un veterano con seis años de participación
en uno de los grupos armados del este de la RDC, describe su brutal
experiencia: "Nos ordenaban que matáramos a las personas
obligándolas a quedarse en sus casas mientras les prendíamos
fuego. Algunas veces tuvimos que enterrarlos vivos. Un día,
mis amigos y yo fuimos obligados por nuestros comandantes a masacrar
a una familia, descuartizar sus cadáveres y comerlos... Mi
vida está perdida. No tengo nada por qué vivir. A
la noche, ya no puedo dormir. Sigo pensando todo el tiempo en esas
cosas horribles que he visto y hecho cuando era soldado".
En el frente los niños son obligados reiteradamente a cometer
abusos, incluyendo violaciones y asesinatos, contra soldados enemigos
y civiles. Algunos han sido obligados a matar a sus propios parientes,
mientras que otros fueron forzados a cometer actos sexuales o de
canibalismo con los cadáveres de enemigos muertos en batalla.
Con frecuencia, a los niños se les dan drogas o alcohol para
reprimir sus emociones mientras cometen estos crímenes. Uno
de ellos cuenta: "Tuvimos que caminar por muchos días.
A la noche, tenía que atacar las aldeas para obtener algo
de comida. En octubre, participé en el ataque a Uvira. Fue
horrible. Tenía miedo y no quería matar a nadie ni
que me mataran. Después del ataque, abandoné mi arma
y me escapé".
El informe también detalla las dificultades particulares
enfrentadas por las niñas soldado que han sido desmovilizadas.
Varias de estas niñas denuncian haber sido explotadas sexualmente
o violadas por sus comandantes u otros soldados. Las niñas
que dan a luz a un hijo que es el fruto de una violación
son a menudo rechazadas por sus comunidades cuando intentan reintegrarse.
"La salvaje explotación de los niños del Congo
por parte de los líderes de las facciones armadas para lograr
sus propios fines materiales y políticos es uno de los ejemplos
más atroces de abusos de los derechos humanos en todo el
conflicto en el Congo", afirma Krista Riddley, Directora de
Defensa y Promoción de África de AIUSA. "La comunidad
internacional debe presionar a las partes involucradas en el conflicto
de la RDC para que quienes sean responsables de estos actos deban
responder por ellos, llevándolos a la justicia ante los tribunales
internacionales y nacionales".
Para más información visite: Democratic Republic
of Congo: Children at war (República Democrática
del Congo: Niños en guerra) http://web.amnesty.org/library/index/eng620342003
O vea el video en línea "Children at War in DRC"
(Niños en guerra en la RDC) en
http://www.amnesty.org/resources/videostory/cod-090903-video-eng/launch.html
Fuente: Amnesty International, 600 Pennsylvania Avenue
SE, Washington, D.C. 20003
Contacto: Michelle Linder
al 212/633-4268 o Krista Ridley al 202/544-0200
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