Miércoles, 2 de abril de 2003
Irak
Uso de bombas racimo
Los civiles pagan el precio
Amnistía Internacional ha manifestado su
profunda preocupación ante el elevado número de víctimas
civiles y el uso de bombas racimo en ataques militares estadounidenses
dentro de áreas densamente pobladas.
El 1 de abril por lo menos 33 civiles murieron y otros 300 fueron
heridos, entre ellos muchos niños, en los ataques de Estados
Unidos a la ciudad de al-Hilla. Amnistía Internacional encuentra
particularmente perturbadores los informes de que en los ataques
se usaron bombas racimo, y que estas bombas podrían haber
sido responsables de algunas de las muertes de civiles.
"El uso de bombas racimo en un ataque en un área civil
como al-Hilla constituye un ataque indiscriminado y una grave violación
del derecho humanitario internacional", subrayó hoy
Amnistía Internacional.
"Si Estados Unidos tiene intenciones serias de proteger a
los civiles, debe comprometerse públicamente a establecer
una moratoria sobre el uso de bombas racimo. La acción indiscriminada
de estas bombas provocará muertos y heridos entre los civiles",
agregó la organización.
Según los informes, las bombas racimo usadas en al-Hilla
eran del tipo BLU97 A/B. Cada bomba contiene 202 bombas pequeñas
(BLU97) del tamaño de una lata de refresco. Estas bombitas
racimo se esparcen por un área extensa, equivalente a dos
campos de fútbol. Por lo menos 5% de esas bombitas no explotan
en el momento del impacto, lo que las transforma de hecho en minas
antipersonal y continúan representando una amenaza para las
personas, incluyendo los civiles, que entran en contacto con ellas.
Fuente: Amnesty International, 600 Pennsylvania Avenue
SE, Washington, D.C. 20003
Contacto: Alistair Hodgett
al 202-544-0200 x 289
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