Martes, 1 de abril de 2003
Irak
Los soldados iraquíes que
usan ropa civil ponen en peligro a los civiles
EE.UU. debe iniciar una investigación pública
sobre la muerte de civiles
(Washington, DC) - Amnistía Internacional
hizo hoy un llamamiento a las autoridades iraquíes para que
abandonen prácticas perversas como el uso de soldados que se
hacen pasar por civiles para atacar a las fuerzas enemigas.
"Es claramente contra las leyes de la guerra que los soldados
se disfracen de civiles para atacar por sorpresa al enemigo. Estos
actos de perfidia constituyen crímenes de guerra que podrían
colocar en riesgo a civiles inocentes", sostiene el Dr. William
F. Schulz, Director Ejecutivo de Amnistía Internacional de
EE.UU. (AIUSA). "Estos ataques, al desdibujar deliberadamente
las diferencias entre combatientes y civiles, colocan a todos los
civiles iraquíes en riesgo. Hacemos un llamamiento a los
líderes iraquíes para que condenen públicamente
estos ataques y para que el gobierno ponga en claro para todos los
participantes en el conflicto que estas violaciones no son aceptables".
La organización manifiesta su especial preocupación
ante declaraciones recientes de funcionarios iraquíes después
del atentado suicida del 29 de marzo en un puesto de control del
ejército, en el que murieron cuatro soldados estadounidenses.
El Vicepresidente iraquí Taha Yassin Ramadan habría
dicho en una conferencia de prensa: "Este es sólo el
comienzo y en los próximos días escucharán
más buenas noticias. Usaremos cualquier medio para matar
al enemigo en nuestro territorio, y seguiremos al enemigo a su propio
territorio".
Amnistía Internacional ha señalado constantemente
que las fuerzas de EE.UU. y el Reino Unido deben tomar todas las
precauciones necesarias para proteger a los civiles, más
allá de las violaciones cometidas por las fuerzas iraquíes.
Amnistía Internacional se siente profundamente consternada
ante el creciente número de incidentes en el conflicto de
Irak que han dado como resultado muertos y heridos civiles.
"El ataque perpetrado ayer contra un vehículo civil,
que provocó la muerte de siete mujeres y niños debe
ser investigado de forma exhaustiva e independiente, y los resultados
de esa investigación deben ser dados a conocer al público.
Cualquier persona sospechosa de participar en el asesinato de civiles
debe ser llevada ante la justicia", sostiene Schulz. "El
deber de proteger a los compañeros de armas no puede justificar
una violación del derecho humanitario internacional. Los
militares deben implementar medidas para proteger la vida de los
civiles y otras personas que no participan en el conflicto y asegurarse
de que estos incidentes no vuelvan a repetirse".
El 31 de marzo soldados de la Tercera División de Infantería
del Ejército de Estados Unidos abrieron fuego contra un vehículo
no identificado que se aproximaba a un puesto de control estadounidense
cerca de al-Najaf. Uno o más Vehículos Bradley abrieron
fuego con cañones de 25mm, matando entre siete y diez pasajeros
del vehículo civil (hay versiones contradictorias sobre la
cantidad de víctimas).
El Departamento de Defensa de EE.UU., que anunció una investigación
del incidente, ha declarado que la balacera se produjo porque el
conductor del vehículo ignoró las voces de advertencia
y disparos al aire.
El relato del periodista William Branigin, del Washington Post,
(http://www.washingtonpost.com/ wp-dyn/articles/A61229-2003Mar31.html)
sobre el incidente dice que un oficial primero disparó al
aire y después disparó al radiador del vehículo
antes de ordenar que se detuviera el vehículo. La orden fue
seguida inmediatamente por disparos de cañón. Este
relato no deja en claro en qué momento se hicieron disparos
de advertencia.
Fuente: Amnesty International, 600 Pennsylvania Avenue
SE, Washington, D.C. 20003
Contacto: Alistair Hodgett
al 202-544-0200 x 289
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