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Miércoles, 8 de octubre de 2003
Los Estados Unidos de América
EE.UU. intenta evitar las críticas sobre
la prisión de Guantánamo:
Se prohíbe a los medios el cuestionamiento de las detenciones
ilegales
"La realización de preguntas o el pedido de perspectivas
acerca de las operaciones o investigaciones actuales y/o futuras
puede tener como resultado la restricción del acceso a Guantánamo,
expulsión de las instalaciones y/o revocación de las
credenciales de prensa otorgadas por el Departamento de Defensa".
- Adición a las "normas básicas" para los
medios en la prisión de la Bahía de Guantánamo
(Washington, DC) -- Amnistía Internacional, cuyos pedidos
para acceder a la prisión de Guantánamo han sido invariable
y rotundamente rechazados, ha calificado a la más reciente
restricción sobre el accionar de los medios como una admisión
tácita de que la detención por tiempo indefinido de
hombres y niños sin presentación de cargos ni juicio
es totalmente injustificable.
"La imposición de restricciones a la libertad de informar
de los medios no va a hacer que esos serios cuestionamientos simplemente
se evaporen", declaró Alexandra Arriaga, Directora de
Relaciones Gubernamentales de Amnistía Internacional de EE.UU.
"Los medios, las organizaciones de derechos humanos o los demás
gobiernos seguirán haciendo preguntas, y esas preguntas merecen
respuestas".
La organización afirma que, mientras no se brinden soluciones
a las cuestiones pendientes sobre derechos humanos, el gobierno
de Bush seguirá enfrentando críticas a la operación
de la prisión de Guantánamo.
La organización enumeró 10 preguntas que no dejará
de plantear:
¿El gobierno estadounidense confirmará alguna vez
si ha aplicado plenamente todos los cambios solicitados por el Comité
Internacional de la Cruz Roja? Si no ha implementado los cambios
solicitados, ¿por qué no lo ha hecho?
¿Cuántos incidentes de "autolesiones" se
han producido?
¿Cuántos prisioneros han sido medicados por la fuerza?
¿Por qué el gobierno estadounidense sigue manteniendo
presos a menores de edad, más de un mes después de
que el Mayor General Geoffrey D. Miller, comandante de la fuerza
de tareas de Guantánamo, declaró que "se estaba
muy cerca de presentar una recomendación para transferirlos
de regreso a sus países de origen"?
¿Cuántos prisioneros han sido castigados y bajo qué
acusaciones? ¿Se ha castigado a los prisioneros por intentos
de suicidio o autolesiones? ¿Cuántos prisioneros han
sido castigados en el transcurso de interrogatorios?
¿Cuáles son las pautas que establecen la frecuencia
y el método de los interrogatorios? ¿Las personas
a cargo de los interrogatorios conocen lo que constituye tortura,
las verdaderas consecuencias del maltrato, y el derecho a rehusarse
a usar técnicas que se puedan describir como tortura?
¿Qué registros se mantienen de los interrogatorios,
incluyendo su frecuencia y duración?
A la luz de las denuncias de maltrato por parte de antiguos prisioneros
en la Bahía de Guantánamo, ¿el gobierno estadounidense
ha realizado investigaciones efectivas de estas denuncias y, de
haberlas, cuáles fueron sus conclusiones?
Teniendo en cuenta las declaraciones del Secretario de Defensa
Rumsfeld en el sentido de que "en defensa de nuestros intereses
lo que se debe hacer es no juzgarlos y no dejarlos salir. Nuestros
intereses determinan, en esta guerra mundial contra el terrorismo,
que los saquemos de las calles, y esto es lo que está ocurriendo",
¿existe algún límite para la duración
de la detención de estos hombres?
¿Es cierto, según lo que afirman ex-prisioneros,
que se retuvo a prisioneros por varios meses después del
interrogatorio final previo a su liberación?
Amnistía Internacional considera que se deben presentar
cargos contra todos los prisioneros detenidos en Guantánamo,
y que, en caso de que esto no ocurra, se los debe liberar. El gobierno
estadounidense debe garantizar la revisión inmediata y justa
de los casos de todos los prisioneros y no debe restringir esta
acción a los nativos de determinados países aliados.
El permitir que los prisioneros cuestionen la legalidad de su detención
en un tribunal es un derecho humano fundamental que brinda protección
contra el arresto y las detenciones arbitrarias.
Quienes ya no se encuentren arrestados por el gobierno estadounidense
no deben ser obligados, bajo ninguna circunstancia, a volver a países
donde corran riesgos de ser sometidos a juicios injustos, tortura
u otros tratamientos crueles, inhumanos o degradantes.
En los casos en que el gobierno estadounidense tenga planeado llevar
a prisioneros a juicio, Amnistía Internacional advierte que
las comisiones militares que estarían a cargo de estos juicios
serían significativamente diferentes de lo que plantean las
leyes y principios que han sido desarrollados por varias décadas
y que son vinculantes para Estados Unidos, y que, de ser implementadas,
constituirían una nueva violación de los derechos
de los prisioneros.
Fuente: Amnesty International, 600 Pennsylvania Avenue
SE, Washington, D.C. 20003
Contacto: Alistair Hodgett (202) 544-0200 x 289
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