Jueves, 20 de noviembre de 2003
Colombia
Aumentan los casos de tortura en
Colombia, según Amnistía Internacional en un nuevo informe
(Washington, DC) - En un informe divulgado en el
día de la fecha, Amnistía Internacional (AI) advierte
que la práctica generalizada de la tortura entre las fuerzas
de seguridad colombianas, sus aliados paramilitares y los grupos armados
de oposición se está incrementando en ese país.
El informe fue dado a conocer en el momento que el Comité de
las Naciones Unidas contra la Tortura presentaba en Ginebra sus conclusiones
sobre la tortura en Colombia.
Según los datos recogidos en el informe, durante 2002 más
de 4.000 civiles fueron asesinados por motivos políticos,
1.000 personas "desaparecieron", más de 400.000
personas fueron desplazadas, y por lo menos 2.700 personas fueron
secuestradas, 1.500 de ellas por grupos de oposición armada
y paramilitares.
"Amnistía Internacional siente profunda preocupación
ante el clima de impunidad alimentado por las actitudes pasivas,
o incluso permisivas, ante la tortura y otras violaciones de los
derechos humanos", afirma el Dr. William F. Schulz, Director
Ejecutivo de Amnistía Internacional USA (AIUSA). "Las
fuerzas de seguridad y sus aliados, así como los grupos de
oposición armada, parecen estar totalmente fuera de control
en lo que respecta al abuso y tortura de civiles".
Los datos recientes relacionados con la tortura indican que entre
julio de 1996 y junio de 2001 más de 1.200 personas fueron
torturadas, de las cuales más del 88 por ciento fueron posteriormente
asesinadas. Los informes indican que en casi un 55 por ciento de
los casos, los actos de tortura son cometidos por paramilitares
respaldados por las fuerzas armadas, 11 por ciento por las fuerzas
de seguridad, y casi el 7 por ciento por grupos de oposición
armada (en los casos restantes se desconoce la identidad de los
responsables).
El nuevo informe de Amnistía Internacional cita numerosos
ejemplos de casos de tortura, entre los que se incluyen:
· José Amancio Niasa Arce, un estudiante de 15 años,
fue sacado a la fuerza del autobús en el que viajaba por
tropas del Batallón Manosalva Florez. Su cadáver,
que, según se denuncia, presentaba signos de tortura, fue
encontrado varios días más tarde, vestido con un uniforme
de estilo militar.
· Juan Carlos Celis González, defensor de los derechos
humanos, fue maltratado por policías, que se metieron a la
fuerza en su casa, lo esposaron, lo arrojaron al suelo, le apuntaron
con un arma, le taparon la cabeza con una chaqueta y lo forzaron
a confesar que él era "El Ingeniero", el supuesto
responsable de la colocación de bombas en automóviles
en Bogotá.
"El gobierno ha permitido que la tortura siga ocurriendo,
e inclusive creciendo, sin ningún intento de control",
sostiene Eric L. Olson, Director de Defensa y Promoción de
América para AIUSA. "En lugar de enfrentar el problema
directamente, las denuncias de casos de tortura pocas veces son
investigadas y casi nadie es acusado. La falta de acción
del gobierno alimenta la impunidad y alienta a aquellos que están
dispuestos a aplicar estas prácticas degradantes e inhumanas".
Fuente: Amnesty International, 600 Pennsylvania Avenue
SE, Washington, D.C. 20003
Contacto: Wende Gozan
212/633-4247 or Eric Olson at 202/544-0200 x251
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