Martes, 14 de octubre de 2003
China
La liberación de Kadeer pone a prueba la
influencia de EE.UU. en China
Después de cuatro años de prisión, la activista
de derechos humanos sufre graves problemas de salud
(Washington D.C.) - Amnistía Internacional hizo un
llamamiento hoy al Presidente Bush para que intente obtener la liberación
inmediata de la activista de derechos humanos Rebiya Kadeer, cuando
se reúna este mes con el Presidente de China. La organización
exhortó al Presidente Bush para que aplique una resolución
del Senado de EE.UU. en la que se solicita "que se exija la liberación
inmediata de Rebiya Kadeer cuando se reúna con el Presidente
chino Hu Jintao". La resolución, presentada por el Senador
Richard Lugar (Representante de Indiana) fue aprobada por unanimidad
el 3 de octubre.
Kadeer, una empresaria exitosa y defensora de los derechos de la
mujer, fue arrestada cuando intentaba reunirse con miembros del
Congreso estadounidense que visitaban el país, y fue sentenciada
a ocho años en prisión, acusada de "suministrar
información secreta a personas extranjeras".
"Recibimos con beneplácito la iniciativa del Senador
Lugar de demostrar enérgicamente las firmes objeciones de
Estados Unidos ante el encarcelamiento de Rebiya Kadeer", afirma
T. Kumar, Director de Defensa y Promoción de Asia de Amnistía
Internacional de EE.UU. "Aprobada inmediatamente antes de la
reunión programada entre el Presidente Bush y el Presidente
de China Hu Jintao en la cumbre del Mecanismo de Cooperación
Económica Asia-Pacífico (APEC) en Bangkok, la acción
del Senado envía una clara señal de que la continuación
del encarcelamiento de Rebiya daña las relaciones entre ambos
gobiernos. El valor del diálogo EE.UU.-China se medirá
según el progreso obtenido en el caso de Rebiya".
Kadeer, madre de diez hijos, está teniendo dificultades
para cumplir con su trabajo en la prisión debido a sus problemas
de salud.
"El Presidente Bush no debe perder esta oportunidad para procurar
obtener la liberación de Rebiya", sostiene Michael O'Reilly,
Director de Casos de Amnistía Internacional de EE.UU. "Es
indignante que se la haya encarcelado por más de cuatro años
simplemente por poner cuestiones de derechos humanos sobre el tapete".
Kadeer, como muchos otros pobladores de la Región Autónoma
de Xinjiang Uighur en el oeste de China, es miembro de la etnia
uighur. Desde fines de la década de 1980, las políticas
del gobierno chino y otros factores han fomentado el descontento
étnico en la región. En los últimos años,
miles de personas han sido víctimas de groseras violaciones
de los derechos humanos, incluyendo detenciones arbitrarias, juicios
injustos por causas políticas, tortura, y ejecuciones sumarias.
Estas violaciones, sufridas principalmente por miembros de la etnia
Uighur, se producen en un contexto de creciente intranquilidad,
alimentada por el desempleo, la discriminación y las restricciones
de las libertades religiosas y culturales.
Los actos represivos en la región se intensificaron después
del 11 de septiembre de 2001, cuando se empezó a acusar a
los defensores de la independencia de ser "separatistas"
y "terroristas". Los uighures, que son en su mayoría
musulmanes, han sido particularmente acosados por las autoridades
chinas. Las autoridades han cerrado mezquitas, detenido a sacerdotes
islámicos y restringido severamente la libertad de expresión
y asociación. Para el año 2002, miles de prisioneros
políticos y de conciencia se encontraban detenidos.
Fuente: Amnesty International, 600 Pennsylvania Avenue
SE, Washington, D.C. 20003
Contacto: Oficina de
Prensa 202-544-0200 x 302
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