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Miercoles, 26 de junio de 2002
Colombia
Más ayuda militar estadounidense podría agudizar
la crisis de derechos humanos
La decisión del Senado estadounidense de levantar las restricciones
que hasta ahora impedían que la ayuda militar estadounidense
se utilizara en la lucha contra los grupos armados de oposición
en Colombia podría exacerbar aún más la ya vertiginosa
crisis de derechos humanos que atraviesa el país, ha manifestado
hoy Amnistía Internacional.
La organización subrayó que la estrategia de contrainsurgencia
de las fuerzas armadas colombianas sigue caracterizándose,
al continuar actuando en connivencia con las fuerzas paramilitares,
por la violación sistemática y generalizada de los
derechos humanos, y alertó contra cualquier relajación
de las condiciones de derechos humanos vinculadas a la ayuda militar.
«Ampliar y profundizar la implicación de Estados Unidos
en el conflicto de Colombia sin pruebas de mejora en las políticas
de derechos humanos del gobierno puede empeorar una situación
de los derechos humanos que ya es grave», añadió
Amnistía Internacional.
Este mismo año, la organización criticó la
decisión del gobierno estadounidense de entregar un paquete
de ayuda militar basándose en que la situación de
los derechos humanos había mejorado y que las autoridades
colombianas estaban tomando medidas para hacer frente a la crisis
de derechos humanos.
«No hemos visto que se haya tomado ninguna medida decisiva
para romper los vínculos entre las fuerzas de seguridad y
los grupos paramilitares ni para combatir y desmantelar estos grupos»,
ha manifestado Amnistía Internacional, añadiendo que
el hecho de que el ejército colombiano no haya hecho frente
a los grupos paramilitares no se debe a deficiencias militares,
como han afirmado los jefes militares colombianos, sino más
bien a falta de voluntad política.
«Lo demuestra el hecho de que en muchos casos las fuerzas
de seguridad conocen la ubicación de las bases paramilitares,
que a menudo están al lado de las del ejército; que
las unidades militares siguen realizando operaciones en coordinación
con las paramilitares; y que los grupos paramilitares han estado
a salvo de la detención y el juicio gracias al continuo apoyo
que han recibido de las fuerzas de seguridad», ha declarado
Amnistía Internacional.
«Además, ha habido un claro empeño en entorpecer
las investigaciones penales sobre oficiales de alta graduación
implicados en graves violaciones de derechos humanos cometidas en
coordinación con los paramilitares», añadió
la organización.
Viendo que continúan existiendo vínculos entre las
fuerzas de seguridad colombianas y los grupos paramilitares, Amnistía
Internacional expresó su perplejidad ante los planes de utilizar
los fondos estadounidenses para crear una unidad especial de las
fuerzas de seguridad dedicada a detener a dirigentes paramilitares.
«Estados Unidos estaría financiando una unidad militar
colombiana que perseguiría a los dirigentes paramilitares
en un momento en que el ejército colombiano continúa
aprobando y apoyando la actividad paramilitar como parte fundamental
de su estrategia. Esto es, cuando menos, una política contraproducente,
si es que no se trata de un cínico intento de dar una imagen
conveniente.»
«Si el gobierno estadounidense estuviera verdaderamente comprometido
con los derechos humanos, insistiría al gobierno colombiano
para que aplique plenamente las recomendaciones de las Naciones
Unidas para terminar con la impunidad en casos de violaciones de
derechos humanos, que combata y desmantele a los grupos paramilitares
respaldados por el ejército y que garantice la seguridad
de los defensores de los derechos humanos y otros sectores vulnerables
de la población civil», continuó la organización.
«Si no se actúa realmente para investigar y poner
en manos de la justicia a los miembros de las fuerzas armadas que
apoyan y coordinan a los paramilitares, cualquier unidad que se
cree para combatirlos estará condenada al fracaso»,
afirmó Amnistía Internacional.
«El gobierno estadounidense debe garantizar que todas su
políticas en relación con Colombia contribuyen a hacer
frente a la crisis de derechos humanos, no a correr el peligro de
avivarla», concluyó la organización.
Información general
La Cámara de Representantes y el Senado estadounidenses
han aprobado la versión final del proyecto de ley sobre Asignaciones
Complementarias de Emergencia, cuya redacción elimina la
restricción de utilizar la ayuda estadounidense sólo
para combatir el narcotráfico. La nueva redacción
permite «una campaña unificada» contra el narcotráfico
y «contra las actividades de organizaciones designadas como
organizaciones terroristas» y «la actuación para
proteger la salud y el bienestar humanos en circunstancias de emergencia»,
como operaciones de rescate. Una vez aprobado el informe de la comisión
conjunta en ambas cámaras, el proyecto de ley se envía
a la firma del presidente.
Fuente: Amnistía Internacional, Secretariado Internacional,
1 Easton Street, WC1X 0DW, Londres, Reino Unido
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