No Más Violencia Contra las Mujeres
Hojas Informativas
- Derechos Humanos de la Mujer
- Violencia Contra la Mujer
- Violación, Herramienta de Guerra
- Violencia Sexual
- Violencia en Conflictos Armados
- SIDA/VIH
- Derechos Humanos de la Mujer
"Las mujeres están en doble situación de peligro. No sólo se las discrimina por ser mujeres, sino que además tienen las mismas probabilidades que los hombres, si no más, de ser víctimas de violaciones de los derechos humanos… Lo que une hoy a las mujeres del mundo entero, más allá de su clase, raza, cultura, religión, nacionalidad y origen étnico, es su vulnerabilidad ante la negación y violación de sus derechos humanos fundamentales, y sus esfuerzos dedicados para defender estos derechos". (Amnistía Internacional, Los derechos humanos son un derecho de la mujer)
Bases de los derechos humanos de la mujer en el derecho internacional
- La Declaración Universal de Derechos Humanos estipula que los derechos humanos se aplican a todas las personas por igual, "sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma ... o de cualquier otra índole".
- La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer, o Tratado Internacional de Derechos Humanos de la Mujer, fue adoptada por la ONU en 1979. La Convención fue el primer documento que trató de forma amplia los derechos humanos de la mujer en las esferas política, cultural, económica, social y familiar.
- La Declaración Sobre la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer de 1993 estableció formas en que los gobiernos deben actuar para evitar la violencia y proteger y defender los derechos de las mujeres. La Declaración considera a los estados como responsables de "proceder con la debida diligencia a fin de prevenir, investigar y, conforme a la legislación nacional, castigar todo acto de violencia contra la mujer, ya se trate de actos perpetrados por el Estado o por particulares".
Antecedentes
Los derechos de las mujeres forman parte de los derechos humanos. Esta noción es al mismo tiempo fundamental y revolucionaria. En teoría, las mujeres nunca han sido excluidas abiertamente del concepto de derechos humanos. En 1945, la Carta de las Naciones Unidas le otorgó a mujeres y varones los mismos derechos económicos, sociales, culturales, políticos y civiles. Sin embargo, como las mujeres se han visto tradicionalmente relegadas a la esfera privada y a una situación subordinada en la sociedad, por lo general se las ha excluido de las definiciones e interpretaciones reconocidas de los derechos humanos. Por lo tanto, la experiencia de las mujeres y niñas con respecto al abuso de sus derechos humanos se ha visto prácticamente ignorada (UNIFEM, 1999). La mayoría de las víctimas de guerra son mujeres y niños. La mayoría de los refugiados y personas desplazadas del mundo son mujeres y niños. La mayoría de los pobres del mundo son mujeres y niños. Sin embargo, debido a la persistencia de la discriminación contra la mujer y su virtual invisibilidad, estas violaciones contra los derechos humanos se siguen cometiendo, sin dar señales de disminución.
Violación de los derechos humanos de la mujer
Las formas en que las mujeres experimentan los derechos humanos y las violaciones de los derechos humanos son exclusivas de ellas. Si bien los derechos humanos a menudo se consideran como los derechos que corresponden a todos por el mero hecho de ser humanos, la suposición de que todos los seres humanos tienen las mismas experiencias y necesidades resulta especialmente problemática para las mujeres.
- Históricamente, los estados han asumido la responsabilidad por
las violaciones de los derechos humanos únicamente cuando los perpetradores
son funcionarios o agentes del gobierno. De hecho, ciertas formas de violencia
contra la mujer por parte de funcionarios gubernamentales han sido reconocidas
como formas de tortura. Sin embargo, las mujeres sufren con mayor frecuencia
abusos por parte de personas no relacionadas con el Estado, como sus empleadores,
parejas, maridos, familias y miembros de la comunidad. Cuando se aplica
el derecho internacional sin comprender la responsabilidad del Estado ante
los abusos cometidos por personas privadas, se niega a las mujeres una parte
esencial de la protección que supuestamente debe proporcionar el
sistema de derechos humanos. Cuando el Estado desestima a la mayoría
de los actos de violencia contra la mujer como cuestiones privadas o domésticas,
permitiendo de esta manera que este tipo de violencia se siga produciendo,
esto representa un mensaje claro de que la violencia contra la mujer es
algo aceptable.
Kajal Khidr fue acusada de adulterio por la familia de su marido y fue mantenida como rehén por seis miembros de la familia en el Kurdistán iraquí. Kajal Khidr fue torturada y mutilada. Sus parientes le cortaron parte de la nariz y le dijeron que la matarían después del nacimiento de su bebé. Después de huir a Siria, dos de sus abusadores fueron arrestados. Sin embargo, ambos fueron liberados dentro de las veinticuatro horas porque las autoridades determinaron que habían actuado en resguardo del honor de la familia. Nunca se presentó ningún cargo en su contra.
- Las violaciones de los derechos humanos de la mujer a menudo se ven complicadas
por motivos adicionales de discriminación por raza, etnia, identidad
sexual, casta, religión, clase o edad. El tipo y la frecuencia de
los actos de violencia y discriminación que sufren las mujeres a
menudo se ven determinados por la forma en que su género interactúa
con esos otros factores.
Bhanwari Devi fue violada por cinco hombres de una casta superior en la India. El abuso sexual específico del género que sufrió se vio agravado por la discriminación basada en su situación social. Al absolver a sus violadores dos años más tarde, el tribunal observó que el incidente no podía haber ocurrido porque no es posible que hombres de una casta superior violen a una mujer de casta inferior.
- Desde hace tiempo se ha entendido que los derechos humanos se aplican de forma universal a todas las personas, en todo momento y lugar. Sin embargo, en el caso de los derechos humanos de la mujer, este principio con frecuencia no se aplica. Hay quienes justifican las violaciones de los derechos humanos de las mujeres dándole precedencia a los valores culturales y tradiciones. Esta forma de pensar, sin embargo, no tiene en cuenta que ciertas prácticas y creencias consideradas como parte de la cultura o la tradición a menudo afectan la vida de las mujeres de una manera que las subordina y discrimina. Al colocar limitaciones a la universalidad de los derechos humanos de la mujer, los valores culturales que tienen sus raíces en las relaciones desiguales de poder entre mujeres y varones se transforman en justificación para la denegación sistemática de los derechos civiles, culturales, económicos, políticos y sociales.
- La violencia contra las mujeres está arraigada en una cultura mundial que discrimina a las mujeres y les niega la igualdad de derechos con respecto a los varones. Hoy en día las mujeres ganan menos que los hombres, poseen menos propiedades, y tienen menor acceso a la educación, el empleo, la vivienda y el cuidado de la salud. Esta cultura discriminatoria mundial le niega a las mujeres sus derechos humanos fundamentales y legitimiza la apropiación violenta del cuerpo de la mujer para gratificación personal o para fines políticos.
A Hannah Koroma, de Sierra Leona, se le mutilaron los genitales contra su voluntad cuando tenía diez años, en un rito de iniciación que simbolizaba el hecho de que ya era mujer y podía casarse. El ritual fue realizado con un cortaplumas sin filo, y a Hanna Koroma se le negó la posibilidad de usar anestésicos o antibióticos durante o después del procedimiento. Cuando la operación le causó hemorragias y anemia, la comunidad atribuyó su sufrimiento a un acto de brujería.
Responsabilidad del Estado en lo que respecta a los derechos humanos de la mujer: Respetar, proteger, satisfacer
- El Estado tiene la obligación de respetar los derechos humanos de la mujer mediante sus acciones directas, sus agentes y sus estructuras legales. La Constitución de un Estado debe reconocer la igualdad entre hombres y mujeres, los funcionarios y oficiales del Estado deben ser castigados en caso de que perpetren actos de violencia contra las mujeres, y las personas privadas que cometan dichos actos deben ser juzgadas.
- El Estado tiene la obligación de proteger los derechos humanos de la mujer. El Estado debe tomar todos los recaudos necesarios para evitar que personas o grupos violen los derechos de cada persona. En este marco, el Estado debe tomar medidas eficaces para evitar la discriminación directa e indirecta contra la mujer. Las mujeres deben estar adecuadamente representadas en el gobierno y deben tener acceso legal a todas las formas de empleo.
- El Estado también está obligado a satisfacer los derechos humanos de las mujeres, garantizando que las personas tengan oportunidades para obtener lo que necesitan y proporcionando aquello a lo que no puedan acceder mediante el esfuerzo personal. Esta obligación con respecto a mujeres y varones incluye la provisión de alimentos, agua, alojamiento y educación, y la garantía de las condiciones necesarias para que las organizaciones femeninas se organicen y funcionen.
- El derecho internacional ha desarrollado la norma de la debida diligencia como una manera de determinar si un Estado se ha esforzado lo suficiente para cumplir con sus responsabilidades de defender los derechos humanos, es decir, respetar, proteger y satisfacer. Como norma incorporada a los documentos de la ONU, debida diligencia es un término utilizado para describir el mínimo esfuerzo que un Estado debe demostrar en el cumplimiento de su responsabilidad de proteger a las personas contra los abusos de los derechos humanos.
Los derechos de la mujer forman parte indivisible de los derechos humanos. Todos los gobiernos están obligados a defender los derechos humanos básicos de cada persona de forma igualitaria. Los Estados deben reconocer el contexto único en el que las mujeres experimentan los derechos humanos y tomar todas las medidas necesarias para protegerlas de la discriminación y el abuso en las esferas privada y pública.