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La necesidad
de supervisión y formación en derechos humanos
La formación de fuerzas extranjeras por parte de
Estados Unidos se rige por una serie de leyes, como la
Ley sobre Control de las Exportaciones de Armas y la enmienda,
conocida como "Ley Leahy", a la Ley sobre Consignaciones
para Operaciones Exteriores y a la Ley sobre Consignaciones
del Departamento de Defensa, ambas anuales. La "Ley
Leahy", presentada por primera vez en 1996, exige
la investigación de los antecedentes en materia
de derechos humanos de los receptores extranjeros de formación
militar y policial por parte de Estados Unidos. Aunque
los Departamentos de Estado y Defensa han avanzado en
la puesta en práctica de esta Ley, aún no
existe un modelo de procedimiento para realizar las investigaciones
sobre dichos antecedentes.
En la práctica, la calidad de estas investigaciones
varía según las distintas Embajadas estadounidenses,
y depende de factores tales como el nivel de actividad
del personal de la Embajada y la cantidad de información
disponible sobre los antecedentes de los posibles alumnos.
Además, este requisito no se extiende a la formación
financiada por los propios gobiernos extranjeros, pese
a que la mayor parte de la formación proporcionada
por EE. UU. a tropas extranjeras entra dentro de esta
modalidad. La evaluación de la trayectoria posterior
de los militares extranjeros que han recibido formación
por parte de Estados Unidos también es limitada.
Además de la existencia de este marco legal, en
parte de la formación militar estadounidense se
incluyen temas de derechos humanos, aunque en la mayor
parte de la formación que Estados Unidos proporciona
a fuerzas extranjeras no se exige de forma sistemática
que se trate este asunto. Este tipo de contenidos aparece
de forma habitual en dos programas: el del Instituto de
Cooperación para la Seguridad Hemisférica,
que cuenta con un curso obligatorio sobre derechos humanos,
y en el Programa de Educación y Formación
Militar Internacional (International Military Education
and Training, IMET), que incluye cursos sobre relaciones
cívico-militares, derechos humanos y justicia militar.
Por el contrario, no se exige la obligatoriedad de que
se incluya formación en derechos humanos en la
formación de los agentes extranjeros encargados
de hacer cumplir la ley. A excepción de unos cuantos
programas, la información sobre si existen o no
temas de derechos humanos en la formación policial
no está a disposición del público.
Estados Unidos también proporciona formación
sobre operaciones a fuerzas extranjeras, a menudo mediante
maniobras militares. En la mayor parte de estos ejercicios
no existe ningún tipo de investigación sobre
los antecedentes de los alumnos con respecto a abusos
contra los derechos humanos, ni se incluyen temas relacionados
con el derecho internacional humanitario o las normas
internacionales de derechos humanos. El Programa de Intercambio
de Formación Combinada Conjunta (Joint Combined
Exchange Training, JCET) constituye una excepción,
ya que permite que Fuerzas de Operaciones Especiales de
EE. UU. (US Special Operations Forces, SOF) realicen ejercicios
con fuerzas extranjeras. Este programa exige la investigación
de los antecedentes de todos los participantes extranjeros.
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