¡Denunciemos la Tortura!
Desde que las fotografías de la prisión de Abu Ghraib en Irak conmocionaron a ciudadanos estadounidenses y al mundo entero, el número de acusaciones sobre el uso de la tortura contra personas bajo custodia de los Estados Unidos continúa incrementándose de forma alarmante.
La sección estadounidense de Amnistía Internacional lanza así una campaña que lleva por nombre "¡Denunciemos la Tortura: Tortura Nunca Más!". La campaña tiene como intención movilizar a la gente a actuar y crear conciencia en comunidades de todo el país para erradicar el uso de la tortura a nivel mundial.
Contenidos destacados
La llamada "guerra contra el terror" ha conducido al menoscabo de una gran cantidad de derechos humanos. Los Estados recurren a prácticas prohibidas desde hace mucho tiempo por el derecho internacional, y han intentado justificarlas en nombre de la seguridad nacional. En los últimos años, Amnistía Internacional ha condenado de forma constante los actos de terrorismo, que han causado la muerte o heridas a miles de civiles. Sin embargo, la organización cree firmemente que la seguridad real frente a tales atentados sólo puede lograrse reforzando el marco de derechos humanos, y no socavándolo al recurrir a prácticas ilegales. Amnistía Internacional trabaja para poner en tela de juicio las medidas antiterroristas que erosionan el respeto por los derechos humanos.
Cerremos Guantánamo
Cientos de personas continúan detenidas en Guantánamo, sin cargos y sin apenas esperanzas de tener un juicio justo. A pesar de la indignación internacional y del deseo expresado por las propias autoridades estadounidenses de cerrar el campo, Guantánamo sigue recluyendo a detenidos ilegalmente. Cientos de detenidos languidecen en unas condiciones crueles, inhumanas y degradantes, incluso aquéllos cuya liberación ya ha sido autorizada. Sigue trasladándose a detenidos a Guantánamo desde centros de detención secreta de la CIA u otros lugares, lo que confirma la función de Guantánamo como punto neurálgico de la red estadounidense de detención ilegal. Guantánamo es un símbolo de injusticia y abusos, y debe cerrarse. Amnistía Internacional insta al gobierno de Estados Unidos a que cierre Guantánamo de un modo transparente que respete plenamente los derechos humanos de los detenidos y haga comparecer en juicios justos a quienes sean acusados de delitos comunes reconocibles.
Poner fin a los secuestros
Se teme que cientos de personas hayan sido detenidas ilegalmente y trasladadas, por lo general en secreto, a países en donde les esperan más violaciones de derechos humanos, como la tortura u otros malos tratos y la desaparición forzada. Algunas de las víctimas de esta práctica -conocida como "entrega"- han acabado en centros oficiales de detención estadounidenses, tales como Guantánamo. Otras siguen desaparecidas, y se desconocen su suerte y paradero. Aunque es Estados Unidos el que ha construido esta red de entregas, detenciones secretas y desapariciones forzadas, nada de esto sería posible sin la participación de otros gobiernos y servicios de seguridad de todo el mundo. Amnistía Internacional hace campaña para que los gobiernos abandonen las prácticas de traslado ilegal, desaparición forzada y detención secreta de una vez por todas. La organización también trabaja para que se haga rendir cuentas a todas las personas responsables de tales prácticas.
Nada de tratos con Estados que torturan
En el contexto de la "guerra contra el terror", algunos Estados han intentado devolver a personas detenidas a lugares en los que corren el riesgo de sufrir tortura y otros malos tratos. Han buscado y aceptado "garantías diplomáticas" de Argelia, Egipto, Jordania o Túnez, según las cuales las personas devueltas no sufrirán violaciones de derechos humanos. En algunos casos, estas garantías de ausencia de tortura han demostrado no ser fiables y han tenido drásticas consecuencias para las personas afectadas. Además, las garantías diplomáticas no se pueden hacer cumplir y son manifiestamente discriminatorias. Son papel mojado. Amnistía Internacional se opone al uso de garantías diplomáticas en estas circunstancias, pues ponen en peligro la prohibición internacional de la tortura y otros malos tratos, y en particular, la obligación absoluta e incondicional de no entregar a ninguna persona a un país en el que corra el riesgo de ser sometida a tortura o malos tratos.
Cobertura Especial
- Lee el programa de 12 puntos para la prevención de la tortura
- Citas de Oficiales militares, de inteligencia y del orden público en contra de la tortura
- Citas de Presidentes de los EE.UU., Miembros del Gabinete y Senadores en contra de la tortura
- Estados Unidos: Negación de la dignidad humana - Tortura y rendición de cuentas en la "guerra contra el terrorismo" (Informe)
