¡Pidámosle al Presidente Portillo que desmantele al Estado Mayor Presidencial en Guatemala!
El Estado Mayor Presidencial (EMP) es una de las unidades de inteligencia militar más notorias. Desde su fundación en la década de los ochentas, la unidad ha estado involucrada en serios abusos contra los derechos humanos, entre los que se incluyen los hostigamientos y las ejecuciones extrajudiciales de defensores de los derechos humanos. El Presidente Portillo ha anunciado varias veces la intención de disolver el EMP, pero aún así ha fracasado en cumplir sus propios plazos para disolverlo. Amnistía Internacional cree que sin las reformas adicionales de los servicios de inteligencia que han sido estipuladas en los Acuerdos de Paz guatemaltecos, aún si otras reformas prometidas por Portillo son implementadas en su totalidad las mismas serán insuficientes para salvaguardar al pueblo contra los abusos constantes cometidos por el EMP y/o las nuevas agencias que lo reemplazarán.
Antecedentes:
Aunque oficialmente está encargado de proteger al Presidente, al Vicepresidente, y sus familias, existe amplia evidencia que confirma que el Estado Mayor Presidencial – conocido también como la Guardia Presidencial (y más popularmente conocido como el EMP), ha desarrollado, desde su creación, operaciones de vigilancia y hostigamiento contra líderes claves del movimiento de derechos humanos, y ejecutado actos de violencia, entre los que se incluyen ejecuciones extrajudiciales. Tales ejecuciones extrajudiciales frecuentemente llevados a cabo en colaboración con pandillas de criminales comunes, han sido dirigidos contra ampliamente conocidos defensores de los derechos humanos tales como la antropóloga Myrna Mack Chang; el Juez y Presidente de la Corte de Constitucionalidad, Epaminondas González Dubón; y el líder de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala, el Obispo Juan José Gerardi.
Aunque el EMP no es la única entidad de inteligencia militar que ha estado involucrada en abusos contra los derechos humanos, se ha convertido en símbolo de los muchos retos que se tienen que encarar para lograr transformar en instituciones democráticas que sean fieles a principios más amplios de seguridad basados en el respeto a los derechos humanos a las estructuras militares que fueron establecidas, bajo la doctrina de la seguridad nacional, para desarrollar operaciones de contrainsurgencia.
Aún antes de la firma de los Acuerdos de Paz en 1996, Amnistía Internacional y otras organizaciones y gobiernos extranjeros habían pedido que se desmantelara el EMP. Desde 1996, Amnistía Internacional, las Naciones Unidas (ONU), la Misión de la ONU en Guatemala (MINUGUA), una serie de Rapporteurs e informes de la ONU, la Unión Europea (UE), el Grupo Consultivo de los principales países e instituciones donantes al proceso de paz guatemalteco (CG), el gobierno de Estados Unidos, y otros importantes actores internacionales han enfatizado que la eliminación de esta notoria unidad es un elemento fundamental para el fiel cumplimiento con los Acuerdos de Paz.
Aunque ha habido algún progreso hacia el reemplazo del EMP por una agencia civil, Amnistía Internacional está profundamente preocupada que las reformas que han sido propuestas no son suficiente. Para cumplir con sus compromisos hechos bajo los Acuerdos de Paz, el gobierno debe abolir el EMP y simultáneamente tomar medidas para garantizar la adjudicación de responsabilidad por los crímenes cometidos en el pasado por el EMP y otros miembros o ex-miembros de la institución militar. El gobierno también debe establecer control civil sobre todos los servicios de inteligencia militar para proteger a la población de la posibilidad que ocurran en el futuro crímenes similares contra los derechos humanos. La abolición del EMP debe, por lo tanto, ser acompañada por legislación nueva que trate estas necesidades. Amnistía Internacional teme que el desmantelamiento del EMP sin que se implemente primero la legislación necesaria va a terminar convirtiéndose en un simple reciclaje de las estructuras represivas.
Acción recomendada:
Por favor envíe una carta al Presidente de Guatemala Alfonso Portillo, pidiéndole que desmantele al EMP, establezca una agencia civil para reemplazarlo y reforme sistemáticamente las estructuras de la inteligencia militar en Guatemala. Por favor modifique la carta modelo incluida abajo para darle un tono personal antes de enviársela al Presidente Portillo a la siguiente dirección.
Enviar peticiones a:
Lic. Alfonso Portillo Cabrera
Presidente de la República de Guatemala
6a. Avenida ''A'' 4-41, Zona 1,
Ciudad de Guatemala, GUATEMALA
Fax: 011 502 239 0090
Ejemplo de carta:
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Excelentísimo Presidente Portillo:
Desde mediados del año 2000 la situación de los derechos humanos en Guatemala se ha deteriorado gravemente, y esto incluye un marcado aumento en los ataques contra los defensores de derechos humanos. La gravedad y frecuencia de estos ataques, y el gran parecido que tienen con las tácticas y patrones de represión militar utilizadas por gobiernos anteriores, hace más urgente la necesidad de desmantelar el EMP y las otras instituciones que son responsables de la violencia y los abusos. El gobierno guatemalteco debe implementar medidas inmediatas para garantizar que los servicios reemplazantes son regulados y monitoreados por el control civil y las medidas de responsabilidad institucional. Cada año, desde que tomó el poder, usted ha prometido abolir el EMP, pero se le está acabando el tiempo para hacerlo. Por favor actúe ya para probar que tiene un compromiso con la paz. Gracias por su atención en este asunto tan importante.
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