Estimado Jefe de policía Blanas,

Escribo con suma preocupación en relación con el presunto maltrato ejercido sobre Kelly McAllister, una mujer transexual, por parte de los agentes, los oficiales correccionales y los reclusos del Departamento del Jefe de Policía del Condado de Sacramento en agosto y septiembre de 2002.

Según se informa, el 16 de agosto de 2002, los agentes del Departamento del Jefe de Policía del Condado de Sacramento que arrestaron a Kelly McAllister la golpearon, la rociaron con aerosol irritante, la ataron de pies y manos y la arrastraron por el pavimento boca abajo. También se afirma que debido a que los oficiales rechazaron sus repetidos pedidos para ir al baño, mientras todavía estaba atada en el auto, defecó sobre su ropa. En la Prisión Principal del Condado de Sacramento, los delegados del Jefe de policía, el personal de la prisión y otros reclusos presuntamente la sometieron a un tratamiento humillante y amenazador, que incluyó un abuso verbal transfóbico.

El 6 de septiembre de 2002, cuando Kelly McAllister estaba detenida en la Prisión Principal del Condado de Sacramento, los agentes y oficiales correccionales la encerraron en una celda con un recluso masculino que, según se informa, le pegó, intentó asfixiarla, la mordió y luego, la violó. A pesar de que el SCSD llevó a cabo una investigación que declaró culpable al recluso de “relaciones sexuales ilícitas en prisión”, el SCSD no investigó los abusos alegados cometidos por sus propios agentes y oficiales correccionales, entre los que se incluía la culpabilidad por la violación de Kelly McAllister.

Por no haber protegido a Kelly McAllister en prisión y por haberla puesto en especial riesgo encerrándola en una celda con un prisionero masculino, las autoridades son responsables por el maltrato alegado y, en el caso de la violación, por su tortura. La falta de una investigación exhaustiva sobre la culpabilidad de los agentes y oficiales correccionales del SCSD y de la Prisión Principal del Condado de Sacramento viola el principio de “diligencia debida” del derecho internacional que exige que las autoridades tomen las medidas necesarias para evitar los abusos, que los investiguen cuando ocurren, y que procesen a los autores en juicios justos.

Además, el maltrato al que los oficiales y otros reclusos sometieron a Kelly McAllister constituye una violación del derecho y las normas internacionales sobre derechos humanos que garantizan el derecho de toda persona a no ser víctima de discriminación, tortura y trato cruel, inhumano o degradante.

· Lo insto a investigar exhaustivamente la culpabilidad de los agentes y oficiales correccionales de la Prisión Principal del Condado de Sacramento por la violación de Kelly McAllister cometida por otro recluso.

· Le exijo que lleve a cabo una investigación completa e inmediata de las alegaciones de uso excesivo de la fuerza durante el arresto de Kelly McAllister.

· Le solicito que se publiquen los resultados de sus investigaciones y que los funcionarios de orden público hallados culpables sean sancionados, o cuando corresponda, sean procesados.

· Lo insto a prohibir el modo de atar a los reclusos de pies y manos, ya que se ha demostrado que puede causar la muerte por “asfixia postural” y a establecer normas estrictas y limitaciones al uso de aerosoles irritantes o a disponer directamente el abandono de su uso.

· Por último, exijo al Departamento del Jefe de Policía del Condado de Sacramento y a la Prisión Principal del Condado de Sacramento que implementen efectiva e inmediatamente las nuevas normas que presuntamente se han desarrollado en relación con la detención de personas transexuales.

Es importante que envíe un mensaje claro afirmando que se respetarán y protegerán los derechos humanos de TODAS las personas, independientemente de la orientación o identidad sexual real o percibida. Debe enviar un mensaje claro tomando las medidas correctas de que no se tolerará el abuso ni la mala conducta policial y que se procesará a todo oficial que sea hallado culpable de cometer violaciones a los derechos humanos.

Atentamente,