Amnesty International USA

Abolir la Pena de Muerte


La pena de muerte tiene tendencias racistas

En un informe de 1990, la Oficina de Contraloría General descubrió un “patrón de evidencia que indica disparidades raciales en la acusación, sentencia e imposición de la pena de muerte”. El estudio concluyó que un acusado tenía más posibilidades de ser sentenciado a muerte si la víctima del asesinato era blanca. Esto confirma los resultados de varios estudios en los que al mantener los demás factores constantes, el único indicador más confiable de si una persona será sentenciada a muerte es la raza de la víctima.

Lo que se oculta tras la evidencia estadística es el trato diferencial de los afroamericanos en cada instancia del sistema de justicia criminal. Desde las decisiones de acusación, hasta las apelaciones de la sentencia del jurado, a los afroamericanos se los trata con mayor dureza cuando son acusados y sus vidas tienen menos valor cuando ellos son las víctimas. Además, los jurados formados por blancos o casi todos blancos todavía son algo común en varias localidades.

“No podemos decir que vivimos en un país que ofrece igualdad de justicia para todos los estadounidenses cuando el sistema está plagado de desigualdades raciales por las que nuestra sociedad impone el castigo máximo". --Senador Russ Feingold sobre Los derechos civiles como prioridad del 108º Congreso, Senado, enero de 2003