Abolir la Pena de Muerte
La pena de muerte tiene tendencias racistas
En un informe de 1990, la Oficina de Contraloría General descubrió un “patrón de evidencia que indica disparidades raciales en la acusación, sentencia e imposición de la pena de muerte”. El estudio concluyó que un acusado tenía más posibilidades de ser sentenciado a muerte si la víctima del asesinato era blanca. Esto confirma los resultados de varios estudios en los que al mantener los demás factores constantes, el único indicador más confiable de si una persona será sentenciada a muerte es la raza de la víctima.Lo que se oculta tras la evidencia estadística es el trato diferencial de los afroamericanos en cada instancia del sistema de justicia criminal. Desde las decisiones de acusación, hasta las apelaciones de la sentencia del jurado, a los afroamericanos se los trata con mayor dureza cuando son acusados y sus vidas tienen menos valor cuando ellos son las víctimas. Además, los jurados formados por blancos o casi todos blancos todavía son algo común en varias localidades.
- En un estudio sobre la ciudad de Filadelfia realizado en 1998 se halló
que, incluso después de aceptar diferencias en los casos, las probabilidades
de recibir una sentencia de muerte en Filadelfia son casi cuatro veces mayores
si el acusado es afroamericano. (David Baldus, et al., Race Discrimination and
the Death Penalty in the Post-Furman Era, (Discriminación racial y la
pena de muerte en la era post Furman). Cornell Law Review, septiembre de 1998).
- En marzo de 1998, Kentucky se convirtió en el primer estado en aprobar la Ley de Justicia Racial. Esta Ley les permite a los acusados utilizar evidencia estadística de discriminación racial para demostrar que la raza había influenciado en la decisión para pedir la pena de muerte. Si el jurado encuentra que la raza era un factor, la pena de muerte sería negada. La Cámara de Representantes de los EE.UU. ha aprobado un proyecto de ley similar, pero fue derrotada en el Senado.
- En mayo de 2002, el gobernador de Maryland impuso una moratoria sobre las ejecuciones debido a tendencias raciales en el sistema de pena de muerte del estado. En un estudio realizado en enero de 2003, publicado por la Universidad de Maryland, se concluyó que la raza y la geografía son factores principales en las decisiones sobre la pena de muerte. En particular, es más probable que los fiscales pidan una sentencia de muerte cuando la raza de la víctima es blanca y menos probable cuando la víctima es afroamericana.