AMNISTÍA INTERNACIONAL EE.UU.
COMUNICADO DE PRENSA
28 de marzo de 2006
Las muertes relacionadas con el uso de pistolas TASER son cada vez más frecuentes y ya superan las 150 en total,
denuncia Amnistía Internacional.
En algunos casos, el uso de pistolas TASER llega a la tortura.
"[Fue] la experiencia más horrorosa [de mi vida]. En un momento, simplemente fingí estar muerta porque creí que, entonces,... se detendrían." -- Patricia Skelly. Patricia sufre una enfermedad mental y recibió descargas de pistolas TASER entre 9 y 15 veces mientras se encontraba en la cárcel y luego en un hospital.
"[Fue] la experiencia más horrorosa [de mi vida]. En un momento, simplemente fingí estar muerta porque creí que, entonces,... se detendrían." -- Patricia Skelly. Patricia sufre una enfermedad mental y recibió descargas de pistolas TASER entre 9 y 15 veces mientras se encontraba en la cárcel y luego en un hospital.
(Nueva York) -- Sesenta y una personas murieron en 2005 después de haber recibido electrochoques de pistolas TASER de agencias de aplicación de la ley, lo que representa un incremento del 27 por ciento con respecto a las 48 muertes registradas en 2004, según revela un estudio de Amnistía Internacional dado a conocer hoy. Si se incluyen las 10 muertes relacionadas con descargas de pistolas TASER ocurridas hasta mediados de febrero de este año, por lo menos 152 personas murieron en Estados Unidos desde junio de 2001 después de haber recibido descargas de estas armas.
"Pese a la falta de una investigación independiente sobre la seguridad de las pistolas TASER, los oficiales de policía usan estas armas rutinariamente como instrumento de fuerza, más que como un arma de último recurso", afirmó el Dr. William F. Schulz, Director Ejecutivo de Amnistía Internacional EE.UU. (AIUSA). "El historial de estas armas aumenta cada semana... y nada favorablemente por cierto. La frecuencia cada vez mayor de muertes relacionadas con el uso de pistolas TASER pone de relieve la necesidad de investigar su utilización de manera independiente, rigurosa e imparcial."
La permanente tarea de investigación de Amnistía Internacional, que incluye un análisis de las muertas relacionadas con el uso de pistolas TASER ocurridas desde el informe que presentó la organización en noviembre de 2004, revela que la mayor parte de los muertos eran hombres desarmados que parecían no representar una amenaza de muerte o lesiones graves en el momento de recibir los electrochoques. En algunas agencias de aplicación de la ley, se permite el uso de una pistola TASER por el simple hecho de que una persona no cumpla las exigencias de un oficial. En algunos casos, este supuesto abuso ha llegado a la tortura u otro tipo de trato cruel, inhumano o degradante.
El estudio de 51 páginas elaborado por Amnistía Internacional revela que en siete casos (incluidos tres ocurridos en 2005) el médico forense que practicó la autopsia señaló la descarga de una pistola TASER como la causa primaria de la muerte y clasificó la muerte como homicidio. En otros 16 de los 152 casos, el médico forense mencionó la descarga de una pistola TASER como un factor que contribuyó a la muerte. Amnistía Internacional cree que es posible que haya más casos en los que no pueda descartarse la descarga de una pistola TASER como posible causa de la muerte. Estudios recientes han mencionado la necesidad de investigar más profundamente los posibles efectos adversos de los electrochoques de pistolas TASER sobre personas que sufren de agitación, están bajo la influencia de drogas o son sometidas a descargas múltiples o prolongadas.
En su mayor parte, quienes murieron padecían de afecciones previas, se encontraban bajo la influencia de drogas o medicamentos, y/o fueron sometidos a electrochoques múltiples o prolongados. Por ejemplo, del total de muertes relacionadas con descargas de pistolas TASER ocurridas el año pasado, 40 se produjeron después de más de tres electrochoques y, en un caso, después de diecinueve de ellos. La mayoría de las personas que murieron sufrieron un paro cardíaco o respiratorio en el lugar de los hechos.
A Amnistía Internacional le preocupa particularmente el hecho de que grupos vulnerables, como son los niños, los discapacitados, las mujeres embarazadas y las personas con enfermedades mentales, también estén siendo sometidos a descargas de pistolas TASER. La organización continúa recibiendo denuncias de individuos que han recibido descargas de pistolas TASER estando esposados o sujetos por medios mecánicos. También ha recibido denuncias de uso de pistolas TASER para controlar a escolares indisciplinados o poco cooperadores.
Los estudios llevados a cabo a lo largo del año pasado no satisfacen los criterios establecidos por la organización en cuanto a independencia, imparcialidad y amplitud. Esos estudios tenían limitaciones de alcance y metodología y estaban basados mayormente en datos provistos por un fabricante primario de las armas en cuestión (Taser International) y por los mismos departamentos de policía. Ninguno de esos estudios incluyó un análisis de las muertes mencionadas en los informes de Amnistía Internacional sobre el uso de pistolas TASER en Estados Unidos.
"El hecho de que haya habido ciento cincuenta y dos muertes vinculadas al uso de un arma relativamente "menos letal" debería constituir una señal de alerta", dijo Dalia Hashad, Directora del Programa Nacional de Derechos Humanos de AIUSA. "Si un dictador autorizara el abuso de estas armas, el gobierno de Estados Unidos no tardaría en calificarlo de tortura. ¿Es acaso menos doloroso para un norteamericano recibir electrochoques una y otra vez? A las agencias estadounidenses debería preocuparles utilizar un instrumento con un historial como éste."
Amnistía hace un llamamiento a los departamentos de policía para que suspendan la compra y el uso de pistolas TASER hasta que se conozcan los resultados de una investigación independiente sobre su seguridad. En los casos en que las agencias de aplicación de la ley se nieguen a suspender su uso, Amnistía recomienda que las pistolas TASER se empleen únicamente en situaciones en las que la única alternativa sea el uso de fuerza letal.
Las pistolas TASER son poderosas armas de electrochoque que se utilizan en más de 7.000 de las 18.000 agencias de aplicación de la ley de Estados Unidos. Han sido concebidas como armas paralizantes, al descargar 50.000 voltios de electricidad en el cuerpo de una persona. Los pulsos eléctricos inducen espasmos músculo-esqueléticos que inmovilizan e incapacitan al individuo, haciendo que caiga al suelo.
