LIBANO
República Libanesa
Jefe del Estado: Emile Lahoud
Jefe del gobierno: Rafiq al Hariri (sustituyó a Salim al Huss en octubre)
Capital: Beirut
Población: 3,2 millones de habitantes
Idioma oficial: árabe
Pena de muerte: retencionista
Tratados ratificados o firmados en el 2000: Convención de la onu contra la Tortura
Se detuvo por motivos políticos a centenares de personas, incluidos estudiantes y presuntos opositores al gobierno. La mayoría fueron detenidas tras manifestaciones y otras formas de protesta pacífica y estuvieron recluidas durante breves periodos. Doce estudiantes detenidos en una manifestación fueron juzgados sin las debidas garantías ante el Tribunal Militar. Centenares de personas que habían sido miembros o partidarios del Ejército del Sur del Líbano fueron sometidas a juicios sumarios en los que no se respetaron las normas internacionales de justicia procesal. Se recibieron informes sobre tortura y malos tratos. Se condenó a muerte a 8 personas, pero no se llevó a cabo ninguna ejecución.
Información general
El ex primer ministro Rafiq
al Hariri obtuvo una abrumadora mayoría en la provincia de
Beirut en las elecciones parlamentarias de agosto y fue nombrado de
nuevo primer ministro en octubre.
Israel se retiró en mayo de la denominada «zona de
seguridad» que ocupaba en el sur del Líbano. La
milicia aliada con las fuerzas israelíes, el Ejército
del Sur del Líbano, se disolvió tras la retirada
israelí, con lo que quedaron en libertad las personas
aún recluidas en el centro de detención de Jiam. Bajo
los auspicios de la onu se volvieron a trazar las fronteras entre el
Líbano e Israel conforme a lo dispuesto en la
Resolución 425 aprobada por el Consejo de Seguridad en 1978.
El territorio de las llamadas «granjas de Shaba», en el
sureste del Líbano, siguió siendo objeto de disputas
entre ambos países. Tras la verificación de la
retirada israelí, la Fuerza Provisional de las Naciones
Unidas en el Líbano se desplegó en la antigua
«zona de seguridad».
Siria mantuvo su presencia militar en el Líbano con el
consentimiento del gobierno libanés. En el Parlamento y en
los círculos religiosos y políticos se entabló
un debate sobre esta cuestión.
Al menos 31 personas murieron en enfrentamientos armados entre un
grupo islamista y las fuerzas de seguridad libanesas en la meseta
de Dinniyah, situada al este de Trípoli, en el norte del
Líbano. Entre ellas había 18 militantes islamistas, 2
mujeres que habían sido tomadas como rehenes y 11 soldados.
Tras los enfrentamientos se detuvo a más de 50 miembros del
grupo islamista, que fueron puestos a disposición del
Consejo de Justicia.
En octubre, Amnistía Internacional abrió en Beirut
una oficina regional para Oriente Medio.
Detenciones
Se detuvo por razones
políticas a centenares de personas, incluidos presuntos
miembros de un grupo islamista; estudiantes relacionados con el
Movimiento Patriótico Libre, que apoya al ex jefe militar
exiliado general Michel 'Aoun; presuntos miembros del partido
Fuerzas Libanesas, y presuntos colaboradores del Ejército
del Sur del Líbano.
- Al menos 90 presuntos miembros o seguidores del partido no autorizado Fuerzas Libanesas fueron detenidos en septiembre y octubre, tras un oficio religioso y una manifestación que habían organizado en Monte Líbano para conmemorar la muerte de Bashir al Gemayel, presidente electo y fundador de dicho partido, que murió asesinado en 1982. La mayoría de los detenidos estuvieron recluidos durante varias horas o varios días y fueron puestos en libertad sin cargos. Según informes, a algunos los obligaron a firmar una declaración en la que se comprometían a no participar en actividades políticas.
- En agosto, las fuerzas de seguridad detuvieron en Junieh al menos a cuatro personas por posesión y distribución de publicaciones en las que se animaba a boicotear las elecciones parlamentarias de agosto del 2000. Las dejaron en libertad sin cargos poco después.
- Según informes, en agosto una fuerza conjunta sirio-libanesa detuvo en Qubayat a dos hermanos, 'Umar y Samer Mas'ud, por pintar en las paredes llamamientos en favor del boicoteo de las elecciones. Al parecer, los llevaron a la sede de los servicios sirios de información en Halba para interrogarlos. Quedaron en libertad el mismo día.
Juicios injustos
Más de un millar de presos políticos fueron sometidos a juicios sumarios ante el Tribunal Militar. Decenas más fueron juzgados ante el Consejo de Justicia, cuyas sentencias no están sujetas a revisión judicial. En ambos tribunales, los procedimientos incumplieron las normas internacionales sobre juicios justos.
- En abril, 12 estudiantes partidarios del Movimiento Patriótico Libre fueron juzgados ante el Tribunal Militar por cargos de agresión a la policía y bloqueo de la vía pública. Los acusados negaron los cargos, pero fueron condenados a entre 10 y 45 días de prisión.
- Más de 2.300 ex miembros
del Ejército del Sur del Líbano y presuntos
«colaboradores» de Israel fueron sometidos a juicio
ante el Tribunal Militar. A la mayoría les impusieron
condenas de entre un mes y cinco años de prisión y
multas o restricciones. La más larga de las penas de
cárcel impuesta fue de 15 años.
- Al menos 63 personas fueron puestas a disposición del Consejo de Justicia en relación con los enfrentamientos de Dinniyah. Estaba previsto que el juicio comenzara en enero del 2001.
Tortura y malos tratos
Hubo informes sobre tortura y malos tratos, incluidos casos de brutalidad policial. Según estos informes, se utilizaron métodos de tortura como privar del sueño a la víctima, obligarla a permanecer de pie durante mucho tiempo, torturas psicológicas, golpes, descargas eléctricas y someterla a la técnica del «pollo» (farruj), consistente en atarla a un palo semejante a una varilla para asar y golpearla a medida que gira.
- Los detenidos en relación con los enfrentamientos de Dinniyah fueron sometidos a presuntas torturas y malos tratos durante su reclusión en régimen de incomunicación. Según informes, Khaled Minawi, de 15 años, fue golpeado por miembros de las fuerzas de seguridad durante su interrogatorio en el centro de detención de Al Qubbah, de Trípoli.
- Ma'sarani, quien compareció ante el Tribunal Penal de Trípoli, declaró que la habían sometido reiteradamente a distintas formas de tortura, incluidas la técnica del «pollo» y palizas, durante el tiempo que permaneció en prisión preventiva en 1997 y también en febrero del 2000.
- También fueron víctimas de presuntas torturas y malos tratos solicitantes de asilo y refugiados detenidos. Talib Yassir Sabbah, refugiado iraquí reconocido como tal, manifestó que durante su detención en Furn al Shiback había sido sometido a varias formas de tortura, como aplicarle la técnica del «pollo» o tenerlo encerrado durante horas en una pequeña celda donde los presos estaban hacinados y en la que el calor era insoportable.
- En el juicio de los ex miembros
del Ejército del Sur del Líbano, algunos de los acusados declararon que
habían sido torturados durante el tiempo que habían
pasado en prisión preventiva.
El centro de detención de Jiam
Tras la retirada israelí
del sur del Líbano y la disolución del
Ejército del Sur del Líbano, los habitantes de los alrededores del centro
de detención de Jiam irrumpieron en éste y liberaron
a los detenidos. Durante años, la tortura y los malos tratos
habían sido habituales en Jiam, donde los detenidos se
hallaban recluidos al margen de todo marco legal. En el momento de
su liberación quedaban allí 144 detenidos, algunos de
los cuales llevan hasta 14 años recluidos sin cargos ni
juicio. Entre ellos había cinco mujeres, dos de las cuales,
Cosette Ibrahim y Najwa Samhat, fueron hospitalizadas en marzo
debido a enfermedades causadas por torturas y malos tratos. Se
creía que durante los 15 años anteriores
habían muerto en Jiam 16 detenidos como consecuencia de
torturas.
Defensores de los derechos
humanos
Dos defensores de los
derechos humanos —Muhammad Mugraby, abogado, y Kamal al
Batal, director del grupo de derechos humanos Mirsad— sufrieron hostigamiento y fueron procesados
ante el Tribunal Penal y el Tribunal Militar respectivamente. En
mayo, Muhammad Mugraby fue acusado de calumnia, difamación y
deshonra del poder judicial por unas críticas que
había hecho y por haber formulado denuncias de conducta
profesional impropia contra cinco renombrados jueces. Kamal al
Batal fue citado por la policía para ser interrogado en
relación con un llamamiento urgente de Mirsad en el que se expresaba preocupación
por el asalto de la brigada antivicio libanesa a las dependencias
de una empresa proveedora de servicios de Internet llamada
«Destination» y por el interrogatorio de su director
acerca de un sitio web gay libanés. Kamal al Batal
compareció en noviembre ante el Tribunal Militar acusado de
«manchar la reputación de la brigada antivicio».
Al concluir el año continuaban los juicios de
ambos.
Pena de muerte
Se condenó a muerte
al menos a ocho personas, pero no se llevó a cabo ninguna
ejecución. Según informes, al concluir el año
había 10 personas condenadas a la pena capital.
- En enero, el Tribunal Militar
condenó a muerte a Hussain 'Ali 'Alyan, ex sargento
del ejército libanés, por
«colaboración» con Israel.
«Desapariciones»
En enero, el gobierno
creó una comisión oficial de investigación
para averiguar la suerte que habían corrido las personas
desaparecidas o secuestradas durante la guerra civil (de 1975 a
1990). La comisión, que estaba presidida por un general del
ejército y formada por otros cuatro militares y miembros de
los servicios de seguridad, se estableció gracias a la
presión de las familias de los «desaparecidos».
Se había creado un comité de familiares de personas
secuestradas y desaparecidas que organizaba concentraciones a la
entrada del Museo de Beirut, cerca del lugar donde se reunía
semanalmente el consejo de ministros. En julio, la comisión
de investigación hizo públicas las conclusiones de su
informe. Manifestó que ninguno de los
«desaparecidos» continuaba vivo en el Líbano y
recomendó que se dieran por muertos a los que llevaban al
menos cuatro años en paradero desconocido. Por medio del
Comité Internacional de la Cruz Roja, se envió al
gobierno israelí una lista de 216 personas cuyas familias
pensaban que habían sido detenidas por las fuerzas
israelíes o trasladadas a Israel. Asimismo, se envió
al gobierno sirio una lista de 168 personas cuyas familias pensaban
que habían sido detenidas por las fuerzas sirias o
trasladadas a Siria. Ambos gobiernos negaron tener
información alguna sobre el paradero de las personas
enumeradas en las listas.
Refugiados
Se detuvo
periódicamente a centenares de refugiados y de solicitantes
de asilo, en especial iraquíes y sudaneses, por entrada
ilegal al país y residencia no autorizada. Decenas de
solicitantes de asilo fueron expulsados del Líbano, algunos
a pesar de que la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones
Unidas para los Refugiados(acnur) estaba estudiando sus casos. La
mayoría afirmaron que habían sido torturados o
recluidos en condiciones que constituían trato cruel,
inhumano y degradante para obligarlos a aceptar la
devolución a sus países de origen.
- Trabun Ibrahim Laku, ciudadano sudanés, fue detenido en abril y estuvo recluido durante seis meses. Cuando lo dejaron en libertad en octubre sufría parálisis parcial y fuertes dolores de espalda. Al concluir el año no se había iniciado investigación alguna sobre sus denuncias de tortura y malos tratos.
- 'Ammar Kazim Shams, ciudadano
iraquí a quien el acnur había reconocido como refugiado en
mayo, fue expulsado del Líbano a un lugar desconocido. Se
temía que hubiera sido devuelto a Irak, donde corría
peligro de sufrir violaciones de derechos humanos.
Declaraciones y visitas de Amnistía Internacional
- Líbano: La comisión de investigación sobre las «desapariciones» debe ser eficaz y dar a conocer públicamente sus conclusiones (Índice AI: MDE18/001/2000/s)
- Líbano: Amnistía Internacional pide a todos los implicados en el conflicto del sur del Líbano que respeten las normas internacionales de derechos humanos y el derecho internacional humanitario (Índice AI: MDE 15/020/2000/s)
- Lebanon: Guilt and innocence blurred in summary trials (Indice AI: MDE 18/010/2000)
Visitas
Durante el año 2000, Amnistía Internacional envió varias veces delegados al Líbano para que realizaran investigaciones, asistieran a juicios en calidad de observadores y se entrevistaran con autoridades del gobierno, incluido el primer ministro Salim al Huss. En marzo, las autoridades libanesas autorizaron a la organización a abrir en Beirut una oficina regional para fomentar la sensibilización y la educación en derechos humanos.

